manuel vela Chiclana

VOX lamenta que Román imponga su presupuesto, ignorando la participación ciudadana y el consenso con la oposición

La formación condena que el equipo de gobierno rechace la totalidad de las alegaciones presentadas a un documento alejado de las prioridades de la ciudad y más cerca de los tiempos electorales del gobierno local

Chiclana de la Frontera, 26 de enero de 2026. – El Grupo Municipal VOX ha lamentado que el equipo de gobierno de Román haya desestimado la totalidad de las alegaciones presentadas al presupuesto municipal para 2026, que será impuesto por el gobierno local en el Pleno ordinario del próximo martes desde la mayoría absoluta. El portavoz del grupo municipal, Manuel Vela, ha valorado este cierre en banda. “La participación ciudadana y la búsqueda de un consenso con la oposición no son prioridades para un equipo de gobierno que sólo escucha su propia voz. La totalidad de las alegaciones presentadas a este presupuesto han sido rechazadas, tanto las nuestras como las del otro grupo político de la oposición y las de un colectivo ciudadano. En este régimen del ordeno y mando de Román parece ser que sólo queda conformarse con lo que hay. Y nosotros no nos conformamos”, explica Vela.

VOX insiste en que se trata de un presupuesto lejos de la realidad y las prioridades de la ciudad y más cerca de los tiempos electorales de este gobierno local. “Es un documento impuesto desde el autoritarismo de la mayoría absoluta que permitirá a este equipo de gobierno seguir actuando de manera poco transparente e improvisar sin dar muchas explicaciones. En el que el chicharrón y circo irán muy por delante de la mejora de barriadas y elevar la calidad de vida de los chiclaneros”, señala el portavoz.

La formación vuelve a repasar algunos de los capítulos más oscuros de este presupuesto, del que el alcalde se jacta que sea el mayor de la historia, pero que bajo sus casi 150 millones de euros esconde otras cifras que no deben pasar desapercibidas. “En primer lugar, este gran presupuesto nos trae una presión fiscal aún mayor para el ciudadano. Y es que el equipo de gobierno hace que llegar a fin de mes en Chiclana sea todo un reto y ahorrar algo imposible. A pesar de contar con un remanente de Tesorería de casi 12 millones de euros, el Ayuntamiento prevé recaudar más de 46 millones de euros en impuestos directos, de los cuales más de 30 corresponderán al IBI y 4,5 a las plusvalías”, detalla Vela.

Mención aparte merece para VOX los más de 2 millones de euros previstos en multas, de los que casi 1,5 millones serán de tráfico. “De ahí tanto rádar en Chiclana. Insistimos: no es cuestión de seguridad, lo que se trata es que el ciudadano pase por caja. Y esta realidad se recrudecerá aún más a partir de noviembre, cuando lleguen las multas de una ZBE que castigará a los ciudadanos, el comercio, la hostelería y se convertirá en una trampa para turistas”, señala el portavoz.

Por otro lado, VOX destaca que no es un documento pormenorizado y que muchas partidas responden a conceptos ambiguos y amplios, no a términos concretos. Conceptos que bien pueden servir de paragüas para hacer y deshacer sin dar muchas explicaciones. De esta forma, la formación no entiende que, entre otras muchas cosas, los chiclaneros tengan que poner de su bolsillo más de 450.000 euros para una pasarela sobre el Río Iro que nadie pidió; ni que se vayan a destinar 630.000 euros en publicidad y propaganda, ni que vayan a gastar 1,1 millones de euros en despilfarro ideológico y chiringuitos, de los que 170.000 euros irán a parar a una Agenda 2030 que nos imponen desde Europa con el beneplácito de PSOE y PP.

También llama la atención la transferencia a Chiclana Natural y a Emsisa de más de 23 y 16 millones, respectivamente. Algo que, sin duda, va a dificultar la fiscalización directa de la labor del gobierno local.

Uno de los grandes puntos negros de este presupuesto, subraya VOX, es un plan de inversiones que sigue año tras año en caída libre. De hecho, en 2026 apenas superará los ocho millones de euros. Hablamos de un plan de inversiones que está engordado por partidas de gastos de funcionamiento habituales que antes no se incluían en él.

Además, este plan incluye una partida de 1,1 millones de euros que viene condicionada a la venta y expropiaciones de terrenos y otra de 4 millones (la mitad de este plan de inversiones) para un plan de actuación en infraestructuras destinadas a uso general de cuyas misteriosas actuaciones nada sabemos.

“Ya lo dijimos y nos mantenemos firmes al respecto: con este presupuesto, el equipo de gobierno pierde una nueva oportunidad para aliviar la insoportable presión fiscal con la que se castiga a las familias de Chiclana. Y, del mismo modo, pierde una oportunidad para adecuar este presupuesto a las prioridades y necesidades de la ciudad y de sus vecinos. La ciudad tiene que conformarse con un presupuesto que no es el que necesita y que está lejos de ser una herramienta para la transformación y el crecimiento de la ciudad. Una vez más, el equipo de gobierno y el alcalde no están a la altura de Chiclana. Una vez más, la decepción es la norma”, concluye Vela.