El Grupo Municipal VOX denuncia la opacidad deliberada del Ayuntamiento de Langreo ante la falta de respuesta sobre obras municipales entregadas con defectos, y acusa directamente al concejal de Urbanismo, José Antonio Cases, de “eludir su responsabilidad política y ocultar información” a la oposición. Desde el mes de marzo VOX Langreo viene solicitando de forma reiterada —por escrito y en comisiones— datos concretos sobre la cancha deportiva de Lada, una obra pública recepcionada pese a que “presenta defectos evidentes desde el primer día, con formación de charcos que impiden su uso normal tras cualquier lluvia”, indica la concejal Ainara García Martín. “La pregunta formulada en repetidas ocasiones es clara: ¿quién firmó el acta de recepción, en qué fecha, y si se ha exigido a la empresa la reparación mediante la garantía contractual? A día de hoy, el Ayuntamiento sigue sin contestar”, añade.
“La última vez que registramos esta solicitud fue el 7 de junio. Ha pasado más de un mes y la respuesta sigue siendo el silencio. Es inaceptable que el concejal de Urbanismo mire para otro lado y permita que obras defectuosas se recepcionen sin consecuencias”, asegura la concejal de VOX Langreo.
El caso de Lada no es una excepción. También desde VOX Langreo se han solicitado -sin resultado- las actas de recepción de otras obras municipales. “En todos los casos, la respuesta ha sido siempre la misma: largas, evasivas o referencias a expedientes de contratación que ni siquiera existen. “La transparencia brilla por su ausencia. Lo que debería ser una simple consulta administrativa se convierte en un laberinto diseñado para no dar explicaciones. ¿Qué tiene que ocultar el concejal de Urbanismo?”, se pregunta García Martín.
VOX Langreo considera que esta situación responde a una evidente falta de voluntad política para fiscalizar la ejecución de las obras y exigir responsabilidades cuando algo se hace mal. “Nos acusan de pedir demasiados expedientes. Pero lo que molesta no es que preguntemos, sino que podríamos destapar lo que algunos prefieren silenciar. Y mientras tanto, los vecinos pagan las consecuencias: instalaciones que no se pueden usar, dinero público malgastado y un Ayuntamiento que no da la cara”, lamenta la edil.
“Esta forma de actuar evasiva y opaca no es un hecho aislado, sino el ‘modus operandi’ habitual del equipo de gobierno: no responder, responder tarde o dar vueltas para no decir nada. Un modelo de gestión que no resiste el más mínimo estándar de transparencia democrática”, concluye Ainara García Martín.





