VOX El Puerto de Santa María lleva al Pleno ordinario del mes de mayo una moción para exigir explicaciones al equipo de Gobierno por el dispositivo municipal de seguridad de la Motorada, después de una semana marcada por carreras ilegales, ruido, maniobras temerarias, concentraciones nocturnas, quejas vecinales y una evidente sensación de falta de control en distintos puntos de la ciudad.
El portavoz de VOX El Puerto, Jose Antonio Gomila, afirma que “la Motorada no puede convertirse todos los años en una excusa para que El Puerto sufra una semana de caos, ruido, inseguridad y vecinos con miedo”. Para Gomila, “una cosa es acoger un evento con repercusión turística y económica, y otra muy distinta permitir que determinadas zonas se conviertan en una barra libre para las carreras ilegales y las conductas ilegales”.
Gomila recuerda que el Ayuntamiento anuncia un amplio dispositivo de seguridad, movilidad y organización, incluyendo restricciones a la circulación de quads, motos de cross en el casco urbano. Sin embargo, durante los días del Gran Premio se producen escenas de descontrol en zonas como El Juncal, la antigua Nacional IV, El Paseo, Valdelagrana o el entorno del Monasterio de la Victoria, tal y como recoge la moción presentada por la formación.
La moción reclama que el Gobierno local explique ante el Pleno qué coordinación existe entre Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, Protección Civil, servicios sanitarios y emergencias; qué actuaciones preventivas se realizan en las zonas conflictivas; qué instrucciones recibe la Policía Local y qué medidas se adoptan para evitar la circulación de vehículos no autorizados.
VOX también exige aclaraciones sobre la ausencia del concejal delegado de Seguridad, Policía Local y Protección Civil durante momentos especialmente delicados del operativo. Según se descubrió a través de vídeos difundidos en redes sociales, Jesús Garay aparece en la Feria de Sevilla, concretamente en la caseta de El Turronero, durante una de las noches con más incidentes de la Motorada.
“El concejal responsable de la seguridad no puede estar en la caseta del Turronero en Sevilla mientras El Puerto sufre carreras ilegales, ruido, disturbios y una ciudad desbordada. En un fin de semana crítico, su sitio está en El Puerto, dando la cara y coordinando el dispositivo”, señala Gomila.
La formación también critica que Jesús Garay utilice las redes sociales oficiales del Ayuntamiento para justificarse personalmente y lamentarse de las críticas recibidas. Para VOX, “las redes institucionales no están para que un concejal haga terapia política ni para lavar su imagen personal, sino para informar a los vecinos con rigor, transparencia y respeto”.
En paralelo, VOX expresa su apoyo al portavoz de Unión Portuense, Javier Botella, tras la polémica generada por la sanción recibida por el estado de su vehículo. “La ley se aplica a todos, y eso nadie lo discute”, señala Gomila. “Pero aquí el debate no es una multa. El debate es si en El Puerto se está utilizando el aparato político, mediático y digital del entorno del Gobierno local para intentar intimidar a quien se atreve a destapar que el concejal de Seguridad no estaba donde tenía que estar durante una de las noches más complicadas de la Motorada”.
“Una cosa es una actuación ordinaria de tráfico y otra muy distinta el acoso físico, el linchamiento en medios afines y el señalamiento en redes sociales contra un portavoz de la oposición que solo hizo lo que debe hacer cualquier concejal: fiscalizar al Gobierno. El Puerto no puede acostumbrarse a que quien incomoda al poder acabe perseguido, señalado o sometido a presión. Eso no es normalidad democrática, eso es autoritarismo local”, denuncia Gomila.
La moción incluye además la petición de que el alcalde aclare si contempla el cese del concejal delegado de Seguridad, Jesús Garay, como responsable político del área, ante las deficiencias detectadas en la planificación, seguimiento y resultado del dispositivo municipal de seguridad de la Motorada.
VOX defiende que la Motorada debe ser compatible con la actividad económica, el turismo y el disfrute de los aficionados, pero nunca con el descontrol, el ruido insoportable, las carreras ilegales ni la inseguridad para vecinos, peatones y motoristas.
“Queremos una Motorada ordenada, segura y compatible con la convivencia. Lo que no vamos a aceptar es que los vecinos paguen cada año las consecuencias de la improvisación del Gobierno local, que el concejal de Seguridad se ausente en pleno caos y que encima se utilicen medios afines, redes sociales e instituciones públicas para presionar a quienes se atreven a denunciarlo”, concluye Gomila.





