El grupo parlamentario VOX en Andalucía presentó en el Pleno de este jueves una Proposición No de Ley para ampliar el concierto en Bachillerato. Se trata de otro de los puntos incumplidos por el gobierno andaluz en el pacto de investidura sellado con VOX tras las elecciones de 2018. La propuesta fue aprobada por la Cámara, después de la exposición realizada por el presidente del grupo en Andalucía, Macario Valpuesta. Y lo hizo arrancando con una lección de historia al Parlamento.
Valpuesta recordó que “en Atenas la enseñanza era libre y plural”, contextualizando la libertad educativa que VOX reclama en Andalucía con la Grecia clásica. En aquel momento “dio como fruto las distintas propuestas de las escuelas sofísticas, y también las de Sócrates, Platón y Aristóteles”. En este sentido, Valpuesta expuso que “la libertad de enseñanza es un derecho básico. Relacionado a su vez con la libertad ideológica, la libertad de expresión, la libertad de conciencia y la libertad religiosa”. Por contra, los últimos proyectos o leyes aprobadas en España por la izquierda «pretenden monopolizar la educación”. Con ello pretenden lograr “ese objetivo al que el progresismo recalcitrante no ha renunciado nunca”, basado en “la escuela única, pública y laica, es decir, algo que recuerda bastante al modelo espartano”.
La PNL presentada por el grupo parlamentario de VOX defiende “garantizar el derecho de los padres a elegir entre varias opciones de oferta educativa ha sido el de los conciertos”. De hecho, Valpuesta recordó a la bancada socialista que “este sistema fue iniciado por el Partido Socialista”. Y “ha proporcionado una educación de calidad a muchas generaciones, con un considerable ahorro para las arcas públicas”. En cambio, el progresismo “trata de restringir todo lo posible el sistema de conciertos”, hasta el punto de “irlos estrangulando poco a poco”.
«Queremos una convivencia entre lo público y lo privado, no un sistema impositivo»
El presidente parlamentario de VOX se dirigió directamente al Consejero de Educación, Javier Imbroda, ya que “establece un equilibrio 80-20 entre la escuela pública y la concertada”, el mismo que el actual gobierno andaluz “se encontró cuando llegó al poder y que venía de la etapa socialista”. En concreto, la educación andaluza vive tres años después en “la situación heredada del socialismo, sin atender para nada el deseo de las familias a las que nos debemos”. Es a estas familias que “optaron por un tipo de enseñanza determinado para sus hijos en Primaria y la ESO”, a quienes este “equilibrio” educativo obliga “a pagar de su bolsillo si quieren mantener a sus hijos en Bachillerato en el mismo centro”.
Por último, Valpuesta concluyó defendiendo que “una sana concurrencia de tipos de centros redunda en la mejora de la educación en general”, ya que “todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Y nuestra misión, como políticos, es establecer un marco justo y equilibrado”.“Queremos una convivencia entre lo público y lo concertado, no una imposición de un sistema como pretende la izquierda”.




