Gracias a VOX, Benalmádena tendrá la figura del Agente Tutor en la Policía Local. Joaquín Amann, ha explicado que esta figura reforzará el carácter preventivo de la Policía Local ante situaciones relacionadas con el absentismo escolar, las adicciones, los problemas de salud mental, los conflictos familiares y otras circunstancias de vulnerabilidad que, sin una intervención temprana, pueden terminar generando actuaciones policiales reiteradas.
«La Policía no puede limitarse a llegar cuando el problema ya ha estallado. Si conocemos una situación de riesgo y podemos actuar antes, hagámoslo. Prevenir una intervención siempre será más eficaz y más barato que tener que movilizar después patrullas, vehículos y otros servicios públicos», ha señalado el portavoz de VOX, Joaquín Amann.
Amann ha explicado que el Agente Tutor debe servir además como nexo sobre el terreno entre Policía Local, Servicios Sociales, centros educativos, servicios sanitarios y otras administraciones.
«El Agente Tutor no puede quedarse simplemente en controlar el absentismo: puede hacer muchísimo más en prevención y precisamente ahí está su verdadera utilidad», ha valorado Amann.
Más policías y mejor utilización de los recursos
Además, VOX advierte que Benalmádena necesita incrementar de manera importante su plantilla de Policía Local, ya que la falta de efectivos limita actualmente numerosas funciones relacionadas con la seguridad ciudadana, la prevención o la lucha contra la venta ambulante ilegal.
«Claro que faltan policías. Con VOX en el Gobierno aumentaremos de manera importante la plantilla porque Benalmádena necesita más agentes. Pero precisamente porque hoy faltan efectivos tenemos también que utilizar mejor los que tenemos», ha asegurado el portavoz de VOX en Benalmádena.
El propio edil de VOX considera que la implantación del Agente Tutor puede comenzar con uno o dos agentes y ampliarse posteriormente conforme se comprueben sus resultados y aumente la plantilla.
VOX pone como ejemplo Mijas, donde la experiencia con esta figura comenzó con un único agente y posteriormente se incrementó el número de efectivos destinados a estas funciones tras comprobar sus resultados.
«No necesitamos empezar creando una gran estructura. Empecemos con uno o dos agentes, midamos cuántas intervenciones conseguimos evitar y ampliemos después el servicio. Si dos policías dedicados a prevención consiguen evitar numerosas actuaciones posteriores de varias patrullas, estaremos ganando efectivos, no perdiéndolos», ha concluido Amann.





