El inmueble, ubicado en la carretera de Pozuelo y conocido por haber albergado las oficinas de la Seguridad Social, fue adquirido por el Ayuntamiento en 2023 por un importe de 8 millones de euros, cuando VOX gobernaba en coalición con el PP. Con una superficie superior a los 1.800 metros cuadrados, el objetivo inicial era convertirlo en la segunda biblioteca municipal, una infraestructura clave ante la saturación de la actual Biblioteca Francisco Umbral. Además, en abril de 2024, se consignaron 1,6 millones de euros para su rehabilitación. Sin embargo, hasta la fecha, el equipo de gobierno no ha iniciado ningún proyecto ni trámite administrativo para su puesta en uso.
«Es inaceptable que un edificio adquirido con fondos públicos permanezca abandonado y sin una función clara», ha declarado el concejal de VOX José Rodríguez Cuadrado. «La falta de acción del PP está provocando su progresivo deterioro, y los vecinos de Majadahonda merecen una respuesta y una solución inmediata.»
Este edificio cuenta con múltiples posibilidades de uso, pero la inacción del gobierno municipal impide su aprovechamiento. Su estado de abandono refleja la falta de mantenimiento y gestión de muchas infraestructuras públicas en Majadahonda. Ejemplos de ello son la antigua sede de la Policía Local en Rosa Agazzi, el edificio de la antigua Concejalía de Bienestar Social, Familia y Mayores, la antigua escuela infantil Talín, así como instalaciones envejecidas como el polideportivo El Tejar, el complejo deportivo Huerta Vieja o el aparcamiento de la estación de RENFE. «El PP lleva demasiado tiempo permitiendo que nuestras instalaciones públicas se deterioren, mientras los vecinos siguen pagando impuestos sin ver mejoras reales en su calidad de vida», ha denunciado el edil de VOX.
«Desde VOX Majadahonda defendemos que este edificio debe ponerse al servicio de los ciudadanos, ya sea habilitándolo como biblioteca con salas de estudio o destinándolo a servicios municipales de atención al público. Lo importante es que se tome una decisión y no se deje abandonado un edificio que costó 8 millones de euros», ha concluido el concejal.





