Melilla vuelve a verse involucrada en otro caso de corrupción, esta vez en uno de los socios del tripartito que gobierna la ciudad. De Castro cesó en la jornada de ayer al consejero de Turismo, Mohamed Mohand, por una supuesta subvención a una nueva empresa local en la que participa un familiar suyo. “Es vergonzoso y una calamidad para nuestra maltrecha ciudad que una y otra vez salgan a la luz episodios de corrupción”, sentencia VOX Melilla.
El problema en estos casos reside, en la “impunidad con la que se creen los delincuentes”, asegura la formación liderada por Tasende. Y añade: “Unas veces se trata de la corrupción particular de determinadas personas públicas, como en este caso, y otras veces es el partido en su conjunto el que actúa fuera de la ley”.
Para VOX Melilla, siendo Mohand consejero de Salud Pública, “ya debería haber cedido su acta”, puesto que se saltó las medidas que él mismo impuso al resto de los melillenses tomándose una paella con un grupo de personas cuando estaban prohibidas las reuniones entre no convivientes.
“Lo sentimos por los votantes de la ciudad, que no se pueden acostumbrar a los políticos corruptos, ni pensar que todos los políticos o todos los partidos están corrompidos”, afirma la formación local. “Mohand podría haber aprendido de su compañero de partido, Francisco Vizcaíno, que dejó su acta tras conocerse su caso de corrupción”.





