VOX Melilla critica la destrucción de la arboleda de la ciudad

La formación asegura que para el Gobierno local prevalece el cemento sobre el Medio Ambiente

El Ejecutivo de la ciudad está dejando claro con sus actuaciones que es “un Gobierno que mira más por el cemento que por el medio ambiente”, asegura VOX Melilla para añadir que durante los tres últimos años “la destrucción de la variopinta arboleda local ha sido la tónica habitual”.

Arboledas tan emblemáticas como las del Barrio del Real en la calle Infantas, los eucaliptus del cuartel de Santiago, los ficus del antiguo Hospital Militar y futuro Hospital Universitario o el arbolado centenario del Acuartelamiento de Caballería, “ya no darán ese cobijo y sombra que tanto hace falta en esta ciudad”, sentencia la formación dirigida por Tasende.

Durante estos últimos días hemos podido ver como se procedió a la tala de tres de los siete pinos comunes que se encontraban frente a la intersección de las calles Francisco Pizarro y la calle Tejar de Pedro Díaz junto al nuevo colegio que se está construyendo en el antiguo Acuartelamiento de Gabriel de Morales. “Se justifica este arboricidio con afirmaciones como que no eran especies protegidas, que se va a compensar con la plantación de nuevas especies, que ninguna de las especies taladas tiene especial protección o por la enfermedad de los árboles”, recalca el partido local.

“¿Ha tenido en cuenta El sr. consejero de Infraestructuras los distintos beneficios que generan estos árboles?, cuestiona VOX Melilla para añadir: “Son árboles que superan en muchos casos toda una vida que se destruye en pocos minutos con su tala”.

Todas estas distintas especies arbóreas que han tardado tantos años en crecer para dar una sombra, en el mejor de los casos, “han sido sustituidas por retoños y enclenques árboles que no tiene asegurado su futuro crecimiento a tenor del vandalismo que en algunos casos se ha visto en la ciudad”, sentencia la formación política local.

Por todo ello, VOX Melilla siempre estará a favor de “preservar la naturaleza y el medio ambiente frente al ambicioso crecimiento del hormigón y el ladrillo, reservando su cuota por encima de las especulaciones urbanísticas”.