VOX muestra la inutilidad de la Ley de Violencia de Género: «Somos el único partido que pide cadena perpetua para los violadores»

Excepcional discurso de Macario Valpuesta

«VOX es un partido provida», así ha comenzado su intervención el parlamentario sevillano de VOX, Macario Valpuesta, en la proposición no de ley del PSOE sobre la «violencia machista», una iniciativa que tiene «una extraordinaria mala fe» ya que «pretende imponer un diagnóstico disparatado y absurdo de los conflictos familiares, a saber, el que los hombres nos hemos conchabado en un patriarcado criminal para asesinar y humillar a la mitad de la población».

Macario Valpuesta ha echado en cara a los socialistas la hipocresía del PSOE presentando la PNL, ya que «ve, no ya con indiferencia, sino incluso con gran satisfacción, el que cada año sean exterminadas 50.000 niñas, que son abortadas en el seno de sus madres, no sabemos cuántas de forma selectiva, por el hecho de ser mujer».

«Nos sorprende que esta PNL la presente un partido obsesionado por remover asesinatos de hace casi 90 años, pero que curiosamente excluye de ellos al colectivo femenino que fue más masacrado en aquel conflicto: el de las monjas, que fueron torturadas, violadas y asesinadas masivamente en los años 30, y que han sido excluidas de su sectaria y mal llamada “Memoria democrática”. Quisiera saber si condenan ustedes lo que les hicieron a estas mujeres, cómo califican a esta violencia, y si acaso esta violencia tiene menos gravedad por no ser de género», ha dicho Macario Valpuesta.

El parlamentario ha recordado que para VOX, «todas las víctimas importan». «VOX no solo condena tajantemente la violencia que se comete contra las mujeres, sino que es el único partido que reclama un endurecimiento de las penas para violadores, asesinos y maltratadores, incluyendo la cadena perpetua para los condenados en firme por las formas más graves de estos delitos«.

Para concluir, Valpuesta ha denunciado «la millonada que gastan los innumerables chiringuitos» que creados por la izquierda con sus «sus unidades de género, ministerio, consejerías, planes, asignaturas, asesoras» y todo «para vivir a cuenta del género».