VOX Oviedo advierte de que implantar cámaras de vigilancia en la Zona de Bajas Emisiones tiene un fin recaudatorio y habrá multas masivas

Sonsoles Peralta: “El delirio ecologista de la Agenda 2023 restringe libertades y penaliza a los ovetenses con menos recursos económicos”

La portavoz del Grupo Municipal VOX Oviedo, Sonsoles Peralta, ha rechazado hoy la instalación de las casi 100 cámaras de vídeo vigilancia en la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE). A su juicio, la justificación de la implantación de este espacio, argumentado en falsos criterios medioambientales, es una excusa que tiene como objetivo un claro fin recaudatorio y una restricción de la libertad.

“El alcalde no solo pretende implantar una ZBE que claramente atenta contra las familias más vulnerables y restringe libertades ciudadanas, sino que además quiere plagar de cámaras la zona centro de la ciudad con el único objetivo de controlar y sacar dinero a los ovetenses”, ha denunciado.

La portavoz ha asegurado que detrás de las declaraciones del regidor Alfredo Canteli sobre la mejora del aire y una movilidad más sostenible, se encuentra una sumisión a los dictados de la Agenda 2023 que impone restricciones “injustificadas” y penaliza a los vecinos con menos recursos económicos.

Peralta ha recordado que para poder circular por la ZBE será necesario renovar la flota de vehículos actuales y ha insistido en que ese desembolso solo podrán hacerlo aquellos que cuenten con mayores recursos económicos. “Lejos de priorizar las necesidades reales de los ovetenses, el Ayuntamiento se empeña en instalar un sistema de vigilancia que se traducirá en multas masivas para quienes quieran acceder a los barrios de su propia ciudad”, ha afirmado.

La edil ha advertido de que ni la ZBE, ni las cámaras de vigilancia asociadas, solucionan los problemas reales de movilidad en la ciudad o mejoran la calidad del aire, sino que los agravan y convierten al centro de Oviedo “en una trampa de multas” para quienes dependan de sus vehículos privados para poder trabajar o desplazarse por necesidades familiares.

En este sentido, ha reclamado una mejora de los servicios públicos que incida en soluciones tangibles para los ovetenses. “La estrategia de Canteli es limitar la movilidad y aplicar una política de control y sanciones. Al final lo único que logrará es convertir el centro en una zona desierta y en un escaparate de restricciones, ahuyentando a quienes quieren hacer la vida en la ciudad”.

Así, ha concluido que la implantación de la ZBE en Oviedo es una muestra más de la deriva del Partido Popular hacia políticas de la izquierda, políticas que suponen el sacrificio de libertades y un encarecimiento de la vida de los ovetenses.