Los residentes del barrio de El Leguario, uno de los más poblados de Parla, han alzado la voz para denunciar la grave situación de abandono institucional que padecen desde hace años. La falta de servicios básicos, la inseguridad creciente y el deterioro del entorno urbano han llevado a los vecinos a exigir una respuesta inmediata por parte del Ayuntamiento.
“Los vecinos se sienten completamente ignorados por el gobierno. Pagan impuestos, pero viven en un barrio sin mantenimiento, sin seguridad y sin dignidad”, declara el portavoz Juan Marcos Manrique.
Los principales problemas señalados por los residentes incluyen: falta de seguridad ciudadana, con escasa presencia policial, aumento de robos y actos vandálicos. Deficiencia en limpieza urbana, acumulación de basura y ausencia de papeleras y contenedores adecuados. Abandono de parques y jardines, con zonas verdes descuidadas y parques infantiles deteriorados o inservibles. Mal estado de las vías, con calles sin asfaltar y aceras dañadas que suponen un riesgo para peatones y vehículos. Tráfico mal gestionado, con señalización deficiente y escasa infraestructura para peatones. Carencia de mobiliario urbano, como bancos, marquesinas o papeleras, y el que existe se encuentra en mal estado. Alumbrado público ineficiente, que deja muchas zonas del barrio a oscuras, aumentando la inseguridad nocturna.
La situación ha sido reiteradamente comunicada al consistorio sin que, hasta la fecha, se hayan adoptado medidas significativas para su resolución. Los vecinos reclaman un plan de actuación integral, dotado de presupuesto real y plazos concretos.
Además, han comenzado una campaña en redes sociales bajo el lema #ElLeguarioOlvidado y preparan una recogida de firmas y posibles movilizaciones si no reciben una respuesta inmediata.
Desde la comunidad vecinal se insiste en que esta lucha no es partidista ni puntual, sino un grito colectivo por la dignidad y los derechos básicos de quienes viven en El Leguario.





