El Grupo Parlamentario VOX ha presentado una Proposición No de Ley (PNL) para que el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana revise el Código Técnico de Edificabilidad para exigir que se utilicen productos, componentes o sistemas que no sean inflamables en edificios de gran altura (a partir de 18 metros), con una lenta o difícil evacuación, con una alta ocupación y con fachadas de difícil acceso para los equipos de intervención.
Además, se exige que se definan de forma explícita qué es un edificio de gran altura y de alto riesgo y que se revisen los criterios respecto a las barreras cortafuegos horizontales y verticales en las fachadas ventiladas y en los Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE).
A este respecto, el diputado del GP VOX, Miguel Pascual, ha afirmado que “en España, cerca del 45 % de los edificios son anteriores a 1980, tratándose de un porcentaje que se eleva hasta el 50 % en el caso de los edificios de uso residencial y a 9,7 millones en viviendas y, estima que alrededor de 1 millón de viviendas están en estado deficiente, malo o ruinoso.”
“Mas del 90% de las construcciones fueron realizadas cuando no había entrado en vigor la normativa que exigían un mínimo de eficiencia. Esto provoca que 4 de cada 5 hogares españoles no está correctamente aislado contra el frío y el calor, sin olvidar otros aspectos de confort y seguridad, como son la acústica y la protección frente al fuego.”
Tal y como recoge la estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (ERESEE), más de 9 millones de inmuebles españoles requieren rehabilitación.
Esta PNL también recuerda que la utilización de aislamientos o materiales frecuentemente combustibles puede provocar un efecto colateral indeseado dada la escasa exigencia en términos de seguridad contra incendios que actualmente posee España para aquellos edificios con mayor riesgo potencial.
Resulta imprescindible que sobre legislación en materia de sostenibilidad no se olviden los aspectos que en materia de seguridad deben tener nuestros edificios. Puesto que, aun habiendo sido revisado en 2019, en España, dentro del Código Técnico de la Edificación (CTE) todavía se permite materiales combustibles por encima de los 18 m de altura, en fachadas o en cámaras ventiladas de este tipo de edificios.
Por otra parte, la regulación no hace mención especial a los edificios de alto riesgo cómo pudiesen ser colegios u hospitales. Algo que no sucede en las normativas de otros países europeos, que no permiten el uso de materiales combustibles.




