VOX presenta un recurso contencioso administrativo contra el Plan de Normalización Lingüística de Gijón 

Sara Á. Rouco: “El Plan es el inicio de un camino que, de no interrumpirse, solo servirá para que Gijón y los gijoneses pierdan una parte esencial de su tradicional naturalidad porque se pasará de la libertad en el uso del lenguaje a la obligación de usar un ‘supuesto’ idioma”

La concejal y portavoz de VOX Gijón, Sara Álvarez Rouco, ha anunciado hoy la presentación de un recurso contencioso administrativo contra el Plan de Normalización Lingüística de Gijón. “El Plan es el inicio de un camino que, de no interrumpirse, solo servirá para que Gijón y los gijoneses pierdan una parte esencial de su tradicional naturalidad porque se pasará de la libertad en el uso del lenguaje a la obligación de usar un ‘supuesto’ idioma. Algo que desde VOX siempre trataremos de evitar y de ahí nuestro recurso contencioso administrativo”, argumentó.

Con la presentación de este recurso “nuestra intención es revisar los detalles de la Ordenanza y conocer en profundidad si cumple con los requerimientos legales adecuados para salir adelante”, explicó.

Álvarez Rouco comenta que “una de las ventajas que tenemos en Gijón y en toda Asturias es que podemos hablar libremente, usando para comunicarnos los giros que nos ofrece el asturiano, o no. Cada uno elige. Todos nos expresamos con naturalidad y lo normal en Gijón es escuchar a una persona hablando con un castellano impecable mientras que su interlocutor contesta salpicando la conversación con palabras, expresiones y ‘dejes’ habituales de nuestra tierra. Y nadie se extraña ni nadie se molesta por ello porque es una característica de la gente de aquí”.

Por eso, la edil de VOX manifiesta que “desde que los más asturianistas han dado el salto a la política y han incorporado un intento de imposición sobre la manera en la que debemos expresarnos, la famosa ‘oficialidad’, solo hemos visto crecer el enfrentamiento y la polarización, algo que no queremos para Gijón. Nuestra manera de entender este conflicto injustificable es que las cosas deben continuar como estaban antes de que estos ‘supremacistas del lenguaje’ dieran el salto a las instituciones”.

“La imposición nunca es buena consejera, lo estamos viendo en las comunidades autónomas independentistas y ellos, los asturianistas radicales, se equivocan cuando pretenden convertir nuestro lenguaje tradicional en un idioma obligatorio. No existen medias tintas, una vez que se empieza no hay vuelta atrás. Estamos convencidos de que interferir en la vida de los asturianos, de los gijoneses en este caso, a través de ordenanzas lingüísticas, que como su mismo nombre indica solo sirven para ‘ordenar’, es una fuente de problemas para la convivencia y el inicio de etapas de conflictividad que solo contribuirían a abrir grietas entre los ciudadanos”, concluyó Sara Á. Rouco.