La defensa de nuestras tradiciones era uno de los puntos que formaban parte del programa electoral con el que VOX Puertollano se presentó a las elecciones municipales de 2019.
A punto estamos de celebrar la fiesta del Santo Voto, por segundo año consecutivo, en unas circunstancias sanitarias que pueden recordarnos aquellas a las que se enfrentaron los vecinos de Puertollano hace más de 600 años.
Hoy han cambiado las pandemias: el coronavirus del siglo XX sustituye a la peste negra del siglo XIV, pero algo no ha cambiado del año pasado a este; que el papel protagonista del cartel anunciador de la fiesta del Santo Voto esté reservado a una vaca y no se encuentre la más mínima referencia a la figura de nuestra patrona, la Virgen de Gracia.
Desde VOX Puertollano pensamos que, como fiesta con claros orígenes religiosos, la marcada y llamativa desacralización de los carteles anunciadores del Santo Voto en los últimos años debe corregirse, ya que si no el apartar la figura de la Virgen, auténtico epicentro de la celebración, de los medios gráficos que la anuncian será tanto como pensar que el Voto es una fiesta organizada para que la señora alcaldesa encienda una olla y pueda hacerse una foto más.
Aunque para VOX hay una cosa clara, a la hora del encendido nos fijaremos en los niños y sus profesores que representan los valores de disciplina y sacrificio que nos ha impuesto esta pandemia, no en la primera edil ni en el concejal de festejos.





