El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Ávila ha votado en contra del proyecto de fiestas de verano de 2026. La propuesta del equipo de gobierno ha contado con el voto negativo en la comisión informativa de cultura celebrada hoy tanto de VOX como del PP.
VOX denuncia la falta de calidad del programa y el ninguneo sistemático a la participación ciudadana, calificando el modelo actual como un proyecto completamente «agotado y repetitivo» que vuelve a cometer los errores de años anteriores. La formación critica que el consistorio priorice la cantidad de eventos sobre la calidad de los mismos, lo que se traduce en una programación sin atractivo real, provocando que una multitud de actividades programadas no cuenten después con el apoyo ni la asistencia del público abulense.
Un programa masificado pero vacío de calidad para Ávila
La portavoz de VOX en la Comisión Informativa de Cultura, Educación, Deportes y Fiestas, Raquel Canales, ha manifestado su rotundo rechazo a esta propuesta, señalando directamente la falta de consenso, «estas no son las fiestas que Ávila necesita ni las que los abulenses merecen. Nos presentan un programa masificado pero vacío de calidad, que no cuenta con el respaldo de la oposición y, lo que es peor, que da la espalda por completo a la opinión de la ciudadanía. El equipo de gobierno y sus socios socialistas, prefieren imponer su rodillo en lugar de escuchar a los vecinos».
Además, desde la formación recuerdan que el equipo de gobierno ignora de forma deliberada las vías legales de participación ciudadana en la organización de estas fiestas de verano de 2026.
El Ayuntamiento mantiene inactivo el Consejo de Festejos
VOX lleva meses denunciando públicamente que el Ayuntamiento mantiene inactivo el Consejo de Festejos. Este órgano consultivo, clave para que los diferentes representantes de la sociedad civil propongan de forma democrática el rumbo de las celebraciones, ha sido completamente anulado por el ejecutivo local.
Para VOX, este dictamen negativo de la comisión es el reflejo directo de una gestión improvisada que vacía de contenido las tradiciones de la ciudad y aleja irremediablemente a los abulenses de sus propias fiestas patronales.




