José García Marín, coordinador local de VOX en Castilléjar, ha expresado su firme oposición al proyecto de instalación de una planta de biometano en la finca de Santa Catalina, registrado en el Ayuntamiento el pasado 21 de julio. Este proyecto, aún pendiente de aprobación en el Pleno municipal de septiembre, ha generado una creciente inquietud entre los vecinos debido a los riesgos ambientales que supone, como la posible contaminación de suelos y acuíferos, y las emisiones de gases nocivos, según experiencias similares en otros municipios españoles.
García Marín ha denunciado la falta de comunicación oficial por parte del alcalde, quien, según informaciones, podría haber mantenido reuniones con la empresa promotora sin informar a la población: “la opacidad en la gestión de este proyecto es inaceptable para los castillejaranos, quienes exigen conocer los detalles del plan antes de cualquier decisión en el pleno municipal. Es intolerable que el alcalde haya dado entrada al proyecto sin consultar a los vecinos ni hacer público su contenido. Si ha habido acuerdos a espaldas de la ciudadanía, estaríamos ante un hecho gravísimo”, ha declarado García Marín, además de que “VOX reclama que se escuche a los vecinos de Castilléjar y que sean ellos quienes decidan si aceptan una instalación que podría comprometer la salud y el entorno del municipio”.
Desde VOX han señalado que la narrativa de las partes interesadas en la instalación de esta planta, que suelen destacar la creación de empleo como principal beneficio, no convence a los vecinos de Castilléjar. “No vamos a hipotecar nuestro futuro con falsas promesas de empleo, tenemos conocimiento de que únicamente se crearían cinco puestos de trabajo. Es inadmisible que el futuro del pueblo se ofrezca como moneda de cambio para traer algo cuyo beneficio es irrisorio”, afirma García Marín.
Desde VOX apuntan a que los comentarios en redes sociales reflejan el rechazo mayoritario de la población, que teme que la planta agrave los problemas de este municipio al querer imponer instalaciones no deseadas en áreas rurales, como es el caso de Castilléjar, en lugar de promover un desarrollo que beneficie al municipio.
VOX Castilléjar ha urgido al alcalde a hacer público el proyecto de inmediato, esclarecer cualquier contacto con los promotores y paralizar los trámites hasta que se acuerde con los vecinos el futuro del proyecto: “No permitiremos que los concejales y el alcalde actual hipotequen el destino de nuestro pueblo. No vamos a permitir que Castilléjar sea el vertedero de proyectos que nadie quiere en otros sitios”, concluye García Marín. Desde VOX nos comprometemos a liderar la oposición a esta planta, defendiendo los intereses de los vecinos y el futuro de un municipio que no quiere sumar más problemas, que ya tiene en su lucha contra la despoblación rural su principal amenaza”.





