El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Sevilla ha celebrado, este sábado 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes un acto público en defensa de la vida humana en el que ha proclamado el derecho a la Vida como un derecho fundamental e inviolable.
Previamente, los concejales del grupo VOX, se han reunido en las dependencias municipales con los representantes de los colectivos pro-vida “Sevilla por la Vida”, “Pro-vida Mairena del Alcor”, “Pro-vida Sevilla” y “Actúa Familia”, con la presencia del presidente de VOX Sevilla Javier Navarro, y la diputada nacional por Sevilla, Reyes Romero, en la que han tratado sobre las iniciativas llevadas a cabo por VOX en las distintas instituciones donde se encuentra representado en defensa de la vida humana y de la mujer embarazada.
Posteriormente, y a las puertas del Ayuntamiento de Sevilla, la portavoz del Grupo Municipal VOX, Cristina Peláez, ha hecho entrega al Heraldo de la Cabalgata de los Reyes Magos, Ángel Cornejo, de una docena de “pies preciosos”, símbolo internacional pro-vida para que tanto el Heraldo, como su séquito, puedan lucirlo en la Cabalgata del próximo 5 de enero.
Peláez, tras un minuto de silencio y oración en memoria de todos los bebés no nacidos, ha leído un manifiesto en el que ha afirmado que “ el derecho a la Vida, desde su concepción hasta su muerte natural, es el pilar fundamental sobre el que se asienta la libertad humana, así como la seguridad jurídica e igualdad en nuestro Estado Democrático de Derecho”.
La portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Sevilla ha renovado “el compromiso y reconocimiento del valor incomparable de la existencia humana, albergando la esperanza en una sociedad que apueste por cada vida” al tiempo que ha proclamado que “la existencia humana se desarrolla desde la concepción y sigue el curso natural de su propia vida, única e irrepetible y, por tanto, todo ser humano posee una dignidad inherente a su existencia”.
“La ley natural universal e inmutable está arraigada en lo más profundo de la vida del ser humano, previa a cualquier institución u orden social y que sólo cabe reconocer y amparar. Es fuente primaria de moralidad y derechos. El derecho a la Vida es un derecho humano fundamental universal, indisponible, inviolable e indivisible, siendo el deber de los Estados su garantía y protección”.
Cristina Peláez ha apostillado que “las legislaciones nacionales deben garantizar un entorno donde la mujer embarazada reciba el amparo, la información y los cuidados necesarios para poder acoger el don de la vida. El ser humano necesita afecto, protección y depende solidariamente de los demás. Cuanto más frágil y vulnerable es la vida, mayo debe ser el compromiso con su cuidado”.
Por último, Peláez ha resaltado que “deben incentivarse políticas de familia y fomento de la natalidad que permitan el desarrollo sano de la personalidad. Los niños deben crecer en un medio familiar, en un clima de felicidad, amor y comprensión. Los padres tienen el derecho y deber de educar y cuidar la vida de sus hijos conforme a su recta conciencia.»





