El Grupo Municipal VOX Ribadesella ha expresado este lunes su profundo malestar ante el anuncio del Ministerio de Transportes de cerrar completamente al tráfico rodado el puente sobre el río Sella a partir del próximo lunes, 26 de octubre, con motivo de los trabajos de sustitución del tablero. Una medida que, según los plazos anunciados, se prolongará hasta marzo de 2027 y que supondrá un importante trastorno para la vida cotidiana del concejo.
VOX advierte de que, durante aproximadamente cinco meses, los riosellanos tendrán que recurrir a la autovía A-8 para desplazarse entre ambas márgenes del río, realizando un considerable rodeo para moverse de un lado a otro de su propio municipio. Una situación que afectará especialmente a trabajadores, familias con hijos en edad escolar, personas mayores, transportistas y vecinos que necesitan acceder a servicios básicos.
La formación insiste en que no cuestiona la necesidad de rehabilitar el puente ni de garantizar su seguridad, pero sí critica que una actuación de semejante envergadura termine trasladando a los ciudadanos unos perjuicios tan importantes sin que se hayan planteado alternativas suficientes para reducirlos.
Además, VOX recuerda que recientemente ya había denunciado públicamente la falta de información sobre el desarrollo de las obras. Según explica el grupo municipal, pese a haber solicitado aclaraciones en reiteradas ocasiones durante los plenos, el propio Ayuntamiento alegaba no disponer de información suficiente por parte de la Administración competente.
El cierre también tendrá consecuencias para la economía local, especialmente para el pequeño comercio, la hostelería y los establecimientos que dependen de los desplazamientos habituales de vecinos y clientes.
Ante esta situación, VOX Ribadesella exige al Ministerio de Transportes y al Ayuntamiento una coordinación efectiva y medidas concretas para minimizar los perjuicios. Entre sus prioridades, reclama estudiar alternativas de movilidad, garantizar una información clara y permanente a los ciudadanos y asegurar el funcionamiento de los servicios esenciales y de emergencias.
Asimismo, la formación exige que se eviten nuevos retrasos que prolonguen las dificultades para los vecinos, a la vez que traslada su apoyo a las familias, trabajadores y comerciantes afectados y advierte de que el concejo no puede permanecer dividido durante meses sin que las administraciones responsables hagan todo lo posible para reducir las consecuencias del cierre.





