El portavoz adjunto de VOX en el Parlamento de Andalucía, Rodrigo Alonso, ha recriminado al Gobierno de Moreno Bonilla que “estando todo preparado para su construcción, no agilice los trámites para la puesta en marcha de la desalobradora de la Balsa del Sapo” en la localidad almeriense de El Ejido.
Con esta actitud, asegura Alonso, el Ejecutivo del PP, una vez más, “impide que se pueda tratar y utilizar el agua para el riego, además de prevenir las inundaciones propias del entorno de la balsa”, acusando a los populares de mantener “la misma burocracia inútil y los mismos obstáculos que aplicaban los socialistas”, en lo que es “una muestra más de la política continuista a la que el PP ha condenado a los almerienses”.
Rodrigo Alonso, ha realizado estas declaraciones tras la reunión mantenida con José Antonio Fernández Maldonado, portavoz de la Mesa del Agua y presidente de FERAL, en la que ha estado acompañado por los también parlamentarios andaluces por Almería, Juan José Bosquet y Montserrat Cervantes, y la que han tratado los problemas hídricos que afectan a la provincia que, además, se están viendo incrementados por la época de extrema sequía que estamos atravesando.
Otro de los temas que se han abordado durante esta reunión ha sido la necesidad urgente de la reparación y ampliación de la desaladora de Carboneras por parte del gobierno socialista de Sánchez, puesto que, como advierte Alonso, los agricultores del Campo de Níjar “no tienen garantizado el agua para sus cultivos en un momento crítico de sequía”.
VOX ha pedido en el Congreso responsabilidades por la «desaladora de la vergüenza» de Cuevas de Almanzora
Hace unos días, la diputada nacional de VOX por Almería, Rocío de Meer, presentó en el Congreso una serie de preguntas al Gobierno de Sánchez sobre la gestión e inversiones en materia de infraestructuras hidráulicas en la provincia.
De Meer quiere saber cuáles han sido los distintos motivos para que la desaladora del Bajo Almanzora no haya sido reparada tras quedar destruida por una riada el 28 de septiembre de 2012. Asimismo, lamenta “el grave abandono que sufre la provincia de Almería cuando hablamos de políticas hídricas, con la cruel sequía que padece”. Cuando la desaladora fue arrasada por la riada, “¿se realizaron los trámites de emergencia necesarios para su reparación?”, se pregunta la diputada. Porque todos los almerienses tienen que estar al tanto de que “se han gastado 80 millones de euros para nada y es trascendental para el futuro de la agricultura su puesta en marcha”.





