VOX se queda solo en la Diputación de Alicante para defender la soberanía española de Ceuta y Melilla

PP, PSOE y Compromís votan en contra a la moción de VOX para suspender el Tratado de Amistad con Marruecos

Durante el Pleno de septiembre en la Diputación de Alicante, el grupo VOX presentó una moción para defender la soberanía española de Ceuta y Melilla, a través de su portavoz Gema Aleman.

Los puntos de acuerdo recogían:

Reafirmar la plena e indiscutible soberanía española sobre Ceuta, Melilla, las islas Chafarinas, el peñón de Vélez de la Gomera, la isla de Perejil y las islas y peñón de Alhucemas.

Condenar las declaraciones de miembros del Gobierno marroquí que cuestionan esa soberanía y califican territorios españoles como “ocupados”.

Instar al Gobierno de España a;

Exigir al Reino de Marruecos, por vía diplomática, una declaración pública, expresa e inequívoca de respeto a la integridad territorial de España, incluida la soberanía sobre Ceuta, Melilla y el resto de las plazas de soberanía, a convocar al Embajador de Marruecos en Madrid para trasladarle la queja correspondiente y a llamar a consultas al Embajador de España en Rabat. Si persisten las reivindicaciones y el ataque a la soberanía nacional, insta a retirar al Embajador de España en Rabat y a declarar persona non grata al Embajador del Reino de Marruecos en Madrid.

Promover la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación de 1991, de conformidad con el artículo 96.2 de la Constitución Española y el artículo 37 de la Ley 25/2014, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales, y a revisar el conjunto de instrumentos bilaterales, de modo que cualquier cooperación económica, comercial, migratoria, policial, militar o diplomática quede condicionada a la reciprocidad y al respeto efectivo de la soberanía española. Esa suspensión se mantendrá mientras Marruecos no formule la declaración de respeto referida y no coopere de forma activa y expeditiva en la readmisión de todos los nacionales marroquíes cuyo retorno, devolución o expulsión acuerden las autoridades españolas.

Exigir a Marruecos que acepte, sin excepción ni excusa, todos los retornos, devoluciones y expulsiones de personas de nacionalidad marroquí, mayores o menores de edad, adoptados en vía administrativa o judicial, habilitando de inmediato los medios precisos para su entrega y recepción. Ninguna conveniencia diplomática justifica el silencio o la ambigüedad ante reivindicaciones sobre territorio nacional.

Tanto el PP como el PSOE presentaron enmiendas de sustitución al petitum, todas ellas  rechazadas por la portavoz aludiendo a que no se trata de una crisis humanitaria sino de una invasión, la importancia de suspender relaciones con Marruecos afirmando que “no es nuestro amigo quien nos invade” o que se reconociera que Marruecos había iniciado una guerra híbrida contra nuestra territorialidad y soberanía en connivencia con Sánchez y su Gobierno, advirtiendo que aun teniendo con fecha 29 de julio una nota identificada como TIFA 3136 por el centro nacional de Inmigración y fronteras que tenía como asunto ALERTA RIESGO SOBRE ENTRADAS EN CEUTA Y MELILLA, el Gobierno no hizo nada permitiendo la entrada de miles de invasores los días 30 y 31 de julio, en Ceuta.

No fue suficiente la vulneración de derechos fundamentales que sufren los ceutíes, la violencia, saqueos, enfermedades y agresiones sexuales para que el resto de grupos políticos votaran a favor, justificando de manera vaga su voto en contra, e incluso por parte del portavoz de Compromís se produjo un momento de mofa al llevar un mono de juguete a lo que Aleman le afeó acusándole de restar seriedad a la grave situación y falta de responsabilidad.

La intervención de Aleman terminó exigiendo la militarización de las fronteras de manera permanente, la devolución de todos los invasores a Marruecos, acciones políticas y judiciales contra ONGs, cargos públicos, gobernantes y ministros cómplices, suspensión del Tratado de Amistad con Marruecos y la aplicación del art.102 de la Constitución para que Sánchez fuera juzgado por traición.

Una moción de gran calado para la defensa de España y los ceutíes a la que se pusieron de espaldas todos los grupos políticos.