Judith Gómez, portavoz de VOX Tarragona, ha manifestado su firme oposición al Proyecto de Implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en la ciudad. La portavoz ha argumentado que “esta medida supone un ataque directo a las familias trabajadoras y a los ciudadanos con menos recursos económicos, promoviendo una política discriminatoria y lesiva para los derechos fundamentales”.
Gómez ha calificado la ZBE como una medida clasista que discrimina a las familias trabajadoras y a los ciudadanos con menos recursos. “Se está creando una barrera económica que excluye a aquellos que no pueden afrontar el coste de un nuevo vehículo, fomentando la exclusión social y aumentando la brecha económica en nuestra ciudad”.
Además, la portavoz ha desmontado el mito de que la ZBE haya sido una imposición europea. Gómez ha señalado que “la Directiva 2008/50/CE de la Unión Europea ha mencionado las ZBE como una opción, no una obligación, para reducir la contaminación”. También ha criticado que se haya presentado esta medida como un “mandato europeo” cuando carece de fundamento.
“Los tarraconenses perciben la ZBE como una imposición política y no una necesidad medioambiental»
Por último, la líder de VOX en el Ayuntamiento de Tarragona ha subrayado que la ZBE no cuenta con el respaldo de la mayoría de los tarraconenses. Según Gómez, “las encuestas han mostrado un rechazo significativo a esta medida, que se ha percibido más como una imposición política que como una necesidad medioambiental».
Para concluir, Judith Gómez ha lanzado un mensaje contundente al gobierno local y al alcalde Rubén Viñuales: “Lo que tiene que hacer el Ayuntamiento es dedicarse a facilitar la vida de los vecinos y no dificultarla a costa de imponer sus ideologías climáticas alejadas de la realidad”.





