Chiclana de la Frontera, 3 de julio de 2025. – El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Chiclana ha mantenido un encuentro con un grupo de comerciantes del Centro Comercial Novo Center durante el que este gremio ha dejado claras sus inquietudes y preocupaciones respecto a la zona naranja, que comenzó a funcionar el pasado 10 de junio en La Barrosa sumándose a la zona azul. Estos comerciantes han subrayado que ya advierten el “impacto directo y negativo que está teniendo sobre la actividad comercial, el turismo y la comodidad de los trabajadores” esta zona de establecimiento regulado. Los emprendedores de este espacio comercial consideran que el equipo de gobierno “no ha valorado con suficiente profundidad las consecuencias que este sistema de aparcamiento puede generar a corto y largo plazo”.
El portavoz del grupo municipal, Manuel Vela, que también ha estado acompañado del concejal de la formación Francisco Palmero, ha dado voz a las reivindicaciones de los comerciantes del Centro Comercial Novo Center. “Tal y como nos cuentan estos emprendedores, la normativa no resulta clara para los visitantes, y no todos conocen sus condiciones. Falta información y la señalización no es la adecuada, por lo que se genera incomodidad entre unos turistas que terminan sancionados sin saber muy bien por qué. Y esto es algo que se aleja mucho de la imagen de ciudad amable y turística que Román quiere vender”, señala el portavoz.
“Tras hablar con los comerciantes del Novo Center hemos comprobado que hay consenso con respecto a esta medida: la zona naranja está perjudicando gravemente al tejido económico local. No ayuda a incentivar el consumo ni invita a visitar este centro comercial. Todo lo contrario: complica el flujo natural de visitantes, clientes y trabajadores en una ciudad que vive en buena parte del turismo. De un turismo que Román se empeña en obstaculizar con medidas como ésta. Tal y como apuntan desde este gremio lo cierto es que si a los turistas se les ponen trabas para aparcar, es más que probable que no vuelvan al centro comercial. Si bien en el núcleo urbano esta medida puede ayudar a la rotación de vehículos y el control del aparcamiento, en las zonas turísticas estas restricciones son contraproducentes”, continúa Vela.
Por otro lado, los propios comerciantes y trabajadores, explica el portavoz, se ven gravemente afectados, al tener que interrumpir constantemente su jornada laboral para abonar tickets o buscar soluciones alternativas. Además, muchas de estas personas no residen en Chiclana y no tienen acceso a las ventajas de las tarjetas de residente. En este sentido, este gremio mantiene que aprovechar que la propia normativa contempla la posibilidad de emitir tarjetas especiales de estacionamiento para trabajadores, autónomos y no residentes para aliviar esta situación actual. Además, el Gobierno Local debería ponérselo fácil a estos comerciantes y emitirles la estas tarjetas sin excesiva burocracia, únicamente justificando que tienen un negocio aquí en el centro comercial.
Vela detalla que los comerciantes del Centro Comercial Novo Center, oficialmente declarado como tal, consideran que, por Ley, debería contar con plazas de aparcamiento gratuitas, como ocurre en otros centros comerciales. Asimismo, este gremio propone que, para incentivar el comercio, que a los clientes que realicen compras en los establecimientos del centro se les pueda eximir del pago del aparcamiento mediante la presentación del ticket de compra correspondiente.
“También lamentan los comerciantes que el equipo de gobierno se haya dado prisa en pintar la zona naranja, mientras que otras señalizaciones viales en la calzada, como los pasos de peatones o señales viales, presentan un desgaste evidente o incluso están borrados, poniendo en peligro la seguridad vial”, recalca Vela.
“Ya lo dejamos claro en nuestras alegaciones y cuando esta zona naranja comenzó a funcionar. Con esta medida el equipo de gobierno de Román pretende hacer caja sin necesidad alguna, poniendo en peligro por el camino a un sector turístico que es el pulmón de la ciudad. La zona naranja le pone trabas a unos turistas que ahora pueden pasar de largo para de Chiclana para comer o comprar en otra ciudad y tampoco se lo pone fácil a unos trabajadores que son los que sostienen este modelo turísticos”, afirma Vela.
“Estamos al lado de estos comerciantes, que ponen todos su esfuerzo en sus negocios y que, tal y como hoy nos contaban, algunos no saben si volverán a abrir una vez echen la baraja en octubre. Es una situación insostenible, como confirman los numerosos locales vacíos de este espacio comercial. Román no puede mirar hacia otro lado”, concluye el portavoz.





