VOX Sentmenat ha votado en contra de la aprobación de la orden de continuidad del contrato del servicio de recogida porta a porta, al considerar que el Gobierno municipal pretende sacar adelante una prórroga excepcional que, según ha advertido la propia Secretaría Municipal, no cumple los requisitos legales exigidos por la Ley de Contratos del Sector Público.
Pese a las advertencias jurídicas y políticas planteadas por VOX, la propuesta salió adelante gracias al voto favorable del equipo de gobierno, formado por PSC y Junts, y al apoyo de ERC, que también votó a favor.
El portavoz de VOX en el Ayuntamiento, Santi Acosta, ha denunciado que el equipo de gobierno ha llevado al Pleno una propuesta que supone “un atropello legal y un secuestro político a los vecinos de Sentmenat”, al plantear a la oposición una falsa disyuntiva: votar a favor de una prórroga jurídicamente cuestionada o dejar al municipio sin servicio de recogida de residuos.
Desde VOX recuerdan que el contrato del porta a porta fue firmado el 28 de junio de 2021 y que su finalización estaba prevista, de forma improrrogable, para el 30 de junio de 2026. “Han tenido cinco años para planificar, redactar y licitar un nuevo contrato. No estamos ante un imprevisto: no existe nada más previsible que la terminación de un contrato”, ha señalado Acosta, citando el criterio recogido por la Secretaría Municipal.
El grupo municipal denuncia que el Gobierno intenta justificar el retraso en la licitación con argumentos “inaceptables”, como que el nuevo pliego no pudo empezar a redactarse hasta noviembre de 2025 o que la baja de un técnico durante 25 días habría afectado a la tramitación. Para VOX, estas explicaciones evidencian una “falta absoluta de planificación y seriedad” por parte del Ejecutivo local.
Uno de los puntos más graves, según el portavoz, es que la prórroga excepcional prevista en el artículo 29.4 de la Ley de Contratos del Sector Público exige que el anuncio de la nueva licitación se haya publicado, como mínimo, tres meses antes del vencimiento del contrato. Sin embargo, según el informe técnico de 19 de junio, “el cumplimiento del término mínimo de publicación de tres meses no se puede acreditar en este momento”, ya que todavía no se había llegado a la fase de publicación de la licitación del nuevo contrato.
“Lo reconocen por escrito: no cumplen el requisito legal básico. Y aun así pretenden que el Pleno valide una prórroga que puede ser nula”, ha advertido Acosta.
VOX también alerta de que la propuesta implica autorizar un gasto de 468.930,47 euros, con un coste mensual superior a 47.000 euros, pese a que la Secretaría ya habría advertido de un “eventual riesgo de responsabilidad contable” si se ordena la prestación y el pago sin título contractual suficiente.
Para VOX, el fondo del problema no es solo jurídico, sino también político. El grupo sostiene que el Gobierno municipal está intentando ganar tiempo para blindar el modelo de recogida porta a porta durante los próximos años. “Quieren dejar Sentmenat atado a un sistema que genera rechazo vecinal, que complica la vida diaria de los ciudadanos y que ha demostrado ser caro, ineficiente y problemático”, ha afirmado Acosta.
El portavoz de VOX ha defendido que la solución “racional, legal y de sentido común” sería abandonar el porta a porta y volver a un sistema de recogida mediante contenedores modernos, limpios, eficientes y cómodos para los vecinos. “Un modelo de contenedores puede licitarse de forma más sencilla, ofrece seguridad jurídica y garantiza la continuidad del servicio sin obligar al Pleno a avalar una prórroga viciada de nulidad”, ha añadido.
VOX Sentmenat ha advertido también a los concejales que voten a favor de la propuesta de que podrían asumir responsabilidades personales en caso de que los órganos fiscalizadores determinen que la prórroga es irregular. El grupo recuerda que la legislación local prevé que las responsabilidades derivadas de los acuerdos municipales puedan exigirse a quienes hayan votado favorablemente.
“Nosotros votamos en contra para proteger la legalidad, el sentido común y la salud financiera del Ayuntamiento. No vamos a ser cómplices de una chapuza jurídica ni de la incompetencia de un Gobierno que ha tenido cinco años para hacer las cosas bien”, ha concluido Acosta.
VOX Sentmenat insiste en que su oposición al acuerdo no busca dejar al municipio sin recogida de residuos, sino evitar que los vecinos paguen las consecuencias de una mala planificación política y administrativa. “Los vecinos no tienen que sufrir el chantaje de un Gobierno que primero no hace los deberes y después pretende que todos avalemos su negligencia”, concluyen desde la formación.
Desde VOX lamentan que, pese a las advertencias de la Secretaría Municipal y al riesgo jurídico señalado en el expediente, la orden de continuidad saliera adelante con los votos favorables de PSC, Junts y ERC. “Cada grupo tendrá que explicar a los vecinos por qué decidió avalar una prórroga cuestionada jurídicamente y mantener vivo un modelo de porta a porta que ha fracasado en Sentmenat”, concluye Acosta.





