Sevilla, 25 de febrero de 2022. Vox Sevilla se ha volcado este viernes con la histórica manifestación de los agricultores y regentes de la provincia de Sevilla que ha congregado en la capital andaluza a miles de manifestantes que, junto a cientos de tractores, han recorrido la avenida de La Palmera en protesta por los bajos precios en origen, los altos costes de producción y la reforma de la Política Agraria Común (PAC).

Una amplia representación de cargos públicos y orgánicos de Vox Sevilla se han concentrado, y posteriormente han participado en la manifestación junto al sindicato Solidaridad, encabezado por su secretario general Rodrigo Alonso. En la manifestación han participado, entre otros, el senador Jacobo González-Robatto, el portavoz nacional de Agricultura Ricardo Chamorro, las diputadas nacionales Reyes Romero y Mireia Borrás, el presidente del Grupo Parlamentario VOX en el Parlamento de Andalucía, Macario Valpuesta, el portavoz parlamentario Manuel Gavira, los parlamentarios Francisco Ocaña, Benito Morillo y Maria José Piñero, así como la portavoz municipal en el Ayuntamiento de Sevilla, Cristina Peláez, el portavoz adjunto, Gonzalo García de Polavieja, el diputado provincial Rafael García Ortiz y el presidente de Vox Sevilla, Javier Cortés, al frente de una amplia representación de cargos orgánicos y afiliados.

La presencia de VOX se ha dejado notar en un ambiente reivindicativo como complemento a un amplio trabajo que VOX desarrolla en defensa de nuestros agricultores, regantes y ganaderos en las instituciones. Así, los representantes de VOX y Solidaridad han reivindicado la Agenda España como el mejor instrumento para combatir los problemas que acucian a nuestros productores. Uno de los pilares fundamentales de la agenda globalista es la estigmatización del modo de vida rural. El campo español, sus habitantes, sus tradiciones, su estilo de vida y su economía están en el punto de mira de las elites progresistas.

La falta de infraestructuras de transporte, sanidad, educación y servicios básicos, unida a las menguantes posibilidades de empleo y al abandono de la política nacional del agua, están condenando a la España rural a convertirse en la España vaciada.
La España rural necesita medidas que garanticen la persistencia y el crecimiento de un modo de vida crucial para la Nación. Es de vital importancia defender el mundo rural y sus tradiciones, lo que también pasa por la conservación y restauración de los bienes culturales y ecológicos, que lo son de todos los españoles.

Medidas
• Proteger a los españoles que viven en el mundo rural frente a las imposiciones de la nueva religión climática que atacan su modelo productivo, su forma de vida y sus tradiciones.
• La repoblación de la España rural es crucial para garantizar la prosperidad y la vertebración de todas las regiones del país. Se impulsará la creación y crecimiento de empresas en la economía rural concediendo incentivos fiscales que permitan desarrollar empresas viables, rentables y atractivas a la inversión.
• Reforzar las infraestructuras de transporte en la España rural abandonada por los sucesivos gobiernos para garantizar la rápida conexión de cualquier núcleo rural con servicios públicos básicos como centros sanitarios o educativos. Además, se debe frenar la imposición de peajes en las autopistas.
• Mejora de la red ferroviaria para conectar todas las regiones de España y facilitar las exportaciones al resto de Europa.
• Parte de la España “abandonada” es España seca. Garantizar que el agua sea un recurso accesible a todos los españoles en cada región del país mediante la interconexión de todas las cuencas. Defender a los agricultores frente a la criminalización del uso de regadíos.
• Frenar la estigmatización de alimentos que únicamente responde a motivos ideológicos. España debe defender a sus productores, motor económico de municipios y provincias, frente a las agendas globalistas y la competencia desleal.
• Apoyo a la industria agroalimentaria nacional y la producción de las pequeñas y medianas empresas de carácter asociativo y familiar, para hacer posible el equilibrio entre la producción tradicional y la incorporación de mejoras tecnológicas.
• Defensa de la caza como actividad esencial para el control de las poblaciones y para la protección de las explotaciones agrícolas y ganaderas, así como por su valor medioambiental y económico. Se implantará una licencia única de caza en todo el territorio nacional.
• Protección de las tradiciones populares, eventos religiosos y festejos taurinos propios de la España rural frente a los ataques del progresismo y el globalismo.
• Proteger y conservar el patrimonio histórico-artístico tradicional como garante de nuestra identidad nacional y motor económico y turístico, mediante un plan nacional de catalogación, restauración, conservación y difusión del mismo, con el apoyo de una nueva ley de mecenazgo.






