Madrid, 28 de octubre de 2020.- El senador de VOX por Andalucía Jacobo González-Robatto ha denunciado hoy que, mientras en Melilla, el CETI está completamente desbordado -más de 1.300 ilegales- «por la dejadez de un Gobierno que se niega a combatir la inmigración ilegal, en Canarias, los turistas han sido sustituidos por miles de inmigrantes ilegales que disfrutan de hoteles de lujo con todos los gastos pagados mientras cada vez más españoles pasan hambre por la falta de trabajo».
En la misma línea, ha reprochado al Gobierno de la Junta de Andalucía Lo mismo estamos viendo en Andalucía que haya decidido alojar en el lujoso hotel de cuatro estrellas a los inmigrantes ilegales contagiados que han llegado a las costas de Almería en los últimos días.
«Mientras los españoles son obligados a confinarse en sus viviendas o a cumplir toques de queda que limitan sus libertades y que solo traen ruina y miseria, el Gobierno es cómplice de la llegada masiva de miles de inmigrantes ilegales, muchos de ellos positivos en Covid-19», ha reprobado González-Robatto, quien ha recordado que VOX lleva «meses denunciando la invasión migratoria que está sufriendo España en plena crisis sanitaria del Covid-19 que ya deja en nuestra Nación más de 56.000 muertos».
Ley del silencio y la censura
Ante esta llegada de ilegales contagiados a las costas españolas, el senador ha explicado que la izquierda «ha dado la orden de aplicar la ley del silencio y de la censura», ya que «han dejado de informar de cuántos ilegales contagiados están llegando a España. Una situación a la que han provocado a consecuencia de las «políticas buenistas y globalistas, que hacen un efecto llamada que nos deja como consecuencia tener los CETI y los CIE completamente desbordados, con inmigrantes, en muchas ocasiones violentos, esperando la mínima oportunidad para generar el caos con peligrosos motines donde son heridos nuestros agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional».
En este sentido ha denunciado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad «están abandonados, ignorados por un ministro del Interior que sigue mirando hacia otro lado y no dora de materiales y humanos a los Policías y Guardias Civiles».
Así, ha exigido más medios materiales y humanos porque «no podemos tolerar que cuando estos edificios llegan al máximo de su capacidad, los inmigrantes ilegales sean puestos en libertad poco a poco, vagando por nuestros barrios y poniendo en riesgo la seguridad de nuestros compatriotas». Una responsabilidad que, ha dicho, corresponde al Gobierno. «Si de verdad quieren ayudar a los inmigrantes ilegales, háganlo potenciando el crecimiento y la riqueza de sus países de origen y no permitiendo que las mafias migratorias se enriquezcan trayendo a España decenas de miles de inmigrantes ilegales», ha recomendado.




