El jefe de la Delegación de VOX en Bruselas, Jorge Buxadé, se ha desplazado a Málaga, donde pasará dos jornadas de trabajo con el equipo provincial. Allí, ha atendido a los medios de comunicación, ante quienes ha denunciado que «la Costa del Sol se ha convertido en una zona de confort criminal para las peores mafias del mundo».
Por ello, ha reclamado una reacción para parar las organizaciones criminales, antes de que Andalucía, y toda España, se convierta en una narcodictadura. Para ello, ha advertido Buxadé, hay que emplear «todos los medios»: «Medios personales, de respuesta policial y jurídicos». Porque, tal y como ha denunciado, se ven situación como «en la vieja Italia» o países como Colombia o Venezuela, por ejemplo, con ataques al coche y amenazas a la juez que instruye la causa contra los asesinos de los dos guardias civiles de Barbate el pasado año. «No queremos que lloren las madres de los guardias civiles, queremos que lloren las madres de los criminales y de los miembros de las mafias», ha apostillado.
Y mientras La Costa del Sol se convierte en un paraíso criminal, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el Gobierno de la Nación «hacen caso omiso, dejando indefensos a nuestros policías, a los policías locales, a los policías nacionales y a la Guardia Civil». Así, ha reclamado que la lucha contra el crimen organizado en la Costa del Sol se lleve ante la Audiencia Nacional.
Zonas de bajas emisiones
También ha advertido del perjuicio que supone la inseguridad para el turismo de la zona. Una inseguridad de la que son cómplices los gobiernos socialistas, populares, y los medios que silencian, de modo que no se garantiza la seguridad quienes viajan a la Costa del Sol. De hecho, ha lamentado el jefe de la Delegación de VOX en Europa, la actitud de las autoridades locales, regionales y nacionales ante esta situación es «colocar zonas de bajas emisiones en Málaga, en Torremolinos, en Estepona, en Marbella, luego en Benalmádena, en Mijas, en Vélez Málaga, en Rincón de la Victoria». Es decir, «imponer masivas restricciones a la libertad de circulación e imponer masivas discriminaciones».
Unas zonas de bajas emisiones que, tal y como VOX ha conseguido que los tribunales digan, tras los recursos de VOX «perjudican a los humildes, perjudican a los más necesitados, perjudican a aquellos que no pueden comprarse un coche eléctrico o un coche híbrido, a aquellos que necesitan ir a trabajar todas las mañanas y que ahora no pueden cruzar determinadas partes de la ciudad de Málaga» por «capricho del alcalde».
Para concluir, ha advertido de que VOX continuará recurriendo ante los tribunales porque «no se basan en ningún criterio científico» y porque «no hay motivos para restringir la libre circulación».





