El PP rechaza la enmienda de VOX para reconocer la singularidad de los médicos y reforzar la atención sanitaria en Ceuta

El senador de VOX, Fernando Carbonel, ha reclamado un estatuto médico propio, una interlocución directa con el Ministerio y medidas que eviten que la presión asistencial extraordinaria deteriore la atención a los ceutíes.

El senador de VOX Fernando Carbonell ha reprochado al Partido Popular que haya rechazado la enmienda presentada por VOX a su moción sobre la situación sanitaria.

Una propuesta que, según ha explicado, mantenía los aspectos acertados de la iniciativa del PP, pero incorporaba soluciones concretas para los profesionales sanitarios, la planificación de los recursos humanos y la presión asistencial que soporta Ceuta.

Carbonell ha defendido la necesidad de aprobar un estatuto médico propio que reconozca las características específicas de la profesión, entre ellas “una formación extraordinariamente prolongada”, la responsabilidad clínica, jurídica y ética, las guardias, la disponibilidad, la formación continuada y la elevada carga asistencial. “Reconocer esta singularidad no significa considerar menos importante a ningún otro profesional sanitario. Significa reconocer y ordenar correctamente realidades profesionales diferentes”, ha afirmado.

El senador ha recordado que VOX ya presentó hace meses una moción específica sobre esta cuestión, ante la que el Partido Popular se abstuvo, y ha reclamado una interlocución médica directa y diferenciada con el Ministerio de Sanidad. “Si verdaderamente vamos a estudiar las condiciones de trabajo de los médicos, ¿no parece razonable hacerlo fundamentalmente con los propios médicos?”, ha preguntado.

Carbonell también ha advertido de que el conflicto ha provocado movilizaciones y huelgas de ámbito nacional: “Cuando una parte esencial del sistema llega hasta aquí, la obligación del Ministerio no es ignorarla, sino escucharla”.

Asimismo, ha señalado que la sanidad española arrastra problemas estructurales que el actual Gobierno no ha resuelto y que, en algunos casos, se han agravado. “Después de todas estas cifras horrorosas, hay una persona, un enfermo, que espera un diagnóstico, una prótesis, una operación o simplemente que alguien le diga qué le ocurre, que lo consuele”, ha subrayado.

Para Carbonell, “señalar estos problemas no significa atacar a la sanidad pública” y, precisamente porque VOX cree firmemente en ella, tiene “la obligación de decir aquí que no funciona”.

El senador de VOX también ha denunciado la fragmentación del Sistema Nacional de Salud en 17 servicios sanitarios y ha defendido que todos los españoles reciban una asistencia equivalente con independencia del lugar donde vivan. “Un ciudadano debe poder desplazarse por España sabiendo que su tarjeta sanitaria funciona, que su historia clínica puede ser consultada y comprendida con sus antecedentes por todos los médicos del sistema público”, ha explicado.

“Esto no es recentralizar por ideología, es coordinar por necesidad. Es seguridad clínica, eficacia y, sobre todo, sentido común”, ha añadido.

Respecto a Ceuta, Carbonell ha recordado que su asistencia sanitaria depende directamente del Ministerio a través del INGESA y que sus puestos sanitarios están considerados de difícil cobertura desde 2023. VOX ha reclamado protocolos específicos de salud pública, una vigilancia epidemiológica reforzada y medidas para evitar que una situación extraordinaria termine convirtiéndose en una carga sanitaria indefinida y deteriore la asistencia ordinaria a los ceutíes. “Un hospital no puede resolver lo que previamente no ha resuelto una frontera, la política migratoria y las relaciones entre dos Estados”, ha advertido.

Carbonell ha concluido reclamando “menos fragmentación y más cohesión, menos improvisación y más planificación, menos propaganda y más datos”, además de financiación suficiente, planificación nacional, interoperabilidad y respeto a los profesionales. “Podemos discutir competencias, financiación, estatutos, fronteras y modelos de gestión. Pero, por encima de todo ello, no olvidemos nunca nuestra razón de ser: lo primero, siempre el enfermo”, ha sentenciado.