«Las mujeres sienten miedo, sienten inseguridad y sienten que este Gobierno ha decidido mirar hacia otro lado». Ha sido uno de los reproches que la senadora de VOX por Andalucía, Paloma Gómez Enríquez, ha hecho al Ejecutivo del lema «soy feminista porque soy socialista». Ello tras preguntar en la Sesión de Control cómo tiene pensado el Gobierno proteger a las mujeres españolas.
Gómez ha recordado al Gobierno los «casos vergonzosos que afectan directamente» al PSOE, «que han puesto en cuestión su credibilidad moral». Frente a los que, además, el Ejecutivo ha mostrado «silencio, tibieza o directamente complicidad política». Y es que, «cuando el acosador es de los suyos, el PSOE calla». «Ese es su feminismo: valiente con el adversario, cobarde con los propios. Un feminismo selectivo a la vez que cobarde».
La senadora ha puesto el foco sobre la inseguridad ciudadana, que «se ve afectada» por «una presión migratoria descontrolada», consecuencia, a su vez, de la «nefasta política de fronteras abiertas»: «Sin medios suficientes, sin control efectivo y sin exigir integración ni cumplimiento de nuestras leyes». Una situación que, ha alertado, «se verá aumentada con la regularización de medio millón de inmigrantes ilegales». «Sin controles suficientes, sin garantías, y sin pensar en la seguridad de las mujeres».
En definitiva, «proteger a las mujeres no es sólo poner pancartas, ni crear ministerios: es garantizar calles seguras, fronteras controladas, leyes que se cumplen y delincuentes que paguen por sus actos, sean quienes sean y vengan de donde vengan».




