VOX reprocha al PSOE que lleve una iniciativa el Senado para instarse a sí mismo a cumplir aspectos la Ley de Universidades que ellos mismos impulsaron

El senador Fernando Carbonell ha denunciado que el sistema universitario "mantiene déficits que ningún Gobierno ha abordado con suficiente profundidad"

El senador de VOX Fernando Carbonell se ha mostrado hoy «sorprendido» durante el debate de la moción del Grupo Socialista relativa a la defensa de un sistema universitario público, accesible, de calidad, democrático, presente en todo el territorio y con recursos suficientes. «El propio partido del Gobierno, impulsor de la Ley Orgánica 2/2023 del Sistema Universitario, se insta ahora a sí mismo a cumplir aspectos que ya están en su articulado», por ejemplo, «destinar al menos el 1% del PIB a la educación universitaria pública». «No necesitan una iniciativa» porque «ustedes controlan los presupuestos», ha recordado.

No obstante, el senador ha dejado clara la posición de VOX «en defensa de la universidad pública». Y  ha explicado que el debate «no es gastar más por gastar, sino invertir mejor, con criterios de calidad, impacto y rendición de cuentas». Así, ha lamentado que la iniciativa de los socialistas «parte de un diagnóstico parcial y, en algunos aspectos, ideológicamente reducido»: «Se trata de una defensa del sistema universitario público más basada en posiciones doctrinales que en un análisis riguroso de su funcionamiento real».

Así, por ejemplo, «esta moción no aborda las causas profundas del deterioro del sistema: ni su falta de autonomía, ni su envejecimiento, ni su fragmentación territorial, ni la precariedad del profesorado, ni la desconexión con la empresa, ni la ausencia de un modelo nacional de gobernanza universitaria».

Excelencia frente a prohibiciones

El portavoz de VOX ha recordado que «persisten déficits que ningún Gobierno ha abordado con suficiente profundidad: una gobernanza rígida, la endogamia, la precariedad del profesorado joven, la burocracia que asfixia la investigación y, también, una proliferación de titulaciones sin demanda laboral que responde más a inercias políticas que a estrategias académicas».

Y no ha olvidado denunciar la fragmentación del sistema, que deriva de los 17 modelos autonómicos, creando así «desigualdades» y  complicando una política universitaria coherente a escala nacional.

También ha defendido la libre elección para formarse en centros privados: «Defender lo público no es demonizar lo privado, como hace esta moción». Y es que «la mejor forma de fortalecer la universidad pública no es dificultar la existencia de la privada, sino elevar la calidad y la autonomía de la pública» con el objetivo de que «compita, innove y gane por mérito propio».  Y ha pedido que no se combata la universidad privada con prohibiciones, sino con «excelencia».