El coordinador de VOX en Utrera, José Miguel Jiménez, informa que “el Pleno celebrado el pasado 30 de julio dejó una advertencia preocupante: el Gobierno de Curro Jiménez pretende financiar gastos corrientes y permanentes confiando, principalmente, en ingresos extraordinarios procedentes de la tramitación de expedientes urbanísticos. En términos sencillos, compromete gastos continuados contando con unos ingresos que no están garantizados.”
Desde VOX se advierte que “en 2025 solo se habría recaudado alrededor del 30 % de lo previsto en estas partidas. Pese a ese importante desfase, el Gobierno municipal vuelve a presupuestar unos ingresos similares. Además, la propia Intervención exige que se aclaren determinadas cuestiones antes de la aprobación definitiva de las cuentas.”
Así, José Miguel Jiménez exhorta al alcalde “a explicar en qué datos se apoyan estas previsiones y qué ocurrirá si los ingresos vuelven a quedar muy por debajo de lo esperado. Si el dinero no llega, el Ayuntamiento tendrá que recortar partidas o servicios y, si no reduce el gasto, los vecinos podrían terminar pagando el error de previsión mediante una subida de impuestos.”
«Gran parte de la responsabilidad de que no se cumplan las previsiones de ingresos extraordinarios es imputable a la estrategia electoralista de la señora Blanquero, que pretende obtener más rédito político con unos pocos proyectos mediáticos a costa de sacrificar los asuntos ordinarios, como las licencias de obras de los vecinos», matiza el coordinador de VOX.
Desde VOX, se sostiene que “esta estrategia se articula mediante la denominada Unidad Aceleradora de Proyectos, que no agiliza el urbanismo en su conjunto, sino que concentra los medios municipales en determinados proyectos complejos y de gran repercusión pública que Blanquero podrá presentar como conquistas propias ante las elecciones municipales de 2027. La posibilidad de priorizar expedientes por razones justificadas de interés público ya existía mediante una simple autorización motivada del delegado.
“El problema es que los técnicos de Urbanismo siguen siendo prácticamente los mismos. Cuando deben dedicar su tiempo a unos pocos proyectos seleccionados como prioritarios, dejan materialmente de disponer de capacidad para tramitar licencias, autorizaciones y expedientes ordinarios de vecinos, autónomos y pequeñas empresas. La aceleración de unos proyectos provoca el retraso de muchos otros y contribuye, además, a que tampoco se generen los ingresos municipales asociados a esos trámites. A ello se añade que no se aprecia una voluntad real de aumentar suficientemente el personal de Urbanismo para compensar los grandes retrasos acumulados. Sin más técnicos ni medios, cualquier prioridad extraordinaria se paga con una mayor demora en la gestión ordinaria. El Ayuntamiento termina funcionando a dos velocidades: una vía rápida para los proyectos que ofrecen fotografías, titulares y rentabilidad electoral, y otra lenta para las necesidades cotidianas de los utreranos”, se señala desde VOX.
Para finalizar, José Miguel Jiménez indica que “el alcalde confía ciegamente en Blanquero, al precio que sea, incluso cuando ese precio lo pagan los vecinos con licencias paralizadas, expedientes retrasados y unas previsiones de ingresos que después no se cumplen. El alcalde no es un espectador: dirige el Gobierno municipal y debe aclarar las cuestiones señaladas por Intervención antes de la aprobación definitiva del presupuesto.”





