Cada 9 de noviembre, Albacete se detiene un instante para mirarse al espejo de la historia. En esta fecha celebramos el Día de Albacete, conmemorando aquel 1375 en el que el marqués de Villena otorgó el Privilegio de Villazgo a nuestra tierra. Aquel gesto marcó el nacimiento de una ciudad que, con el paso de los siglos, ha sabido mantener viva su identidad, su espíritu de trabajo y su carácter abierto.
Celebrar este día no es un acto simbólico: es un deber de memoria. Es recordar que nuestra ciudad ha crecido gracias al esfuerzo de generaciones que trabajaron esta tierra, que defendieron su dignidad y que hicieron de Albacete lo que hoy es: una ciudad acogedora, emprendedora, orgullosa de sus tradiciones y capaz de mirar al futuro sin perder su raíz.
Ser albaceteño es llevar dentro una forma de entender la vida: sencilla, noble y valiente. Nuestra ciudad no se engrandece por sus monumentos, sino por su gente. Por los que cada día levantan sus persianas, que trabajan con orgullo, que ayudan al vecino sin pedir nada a cambio. En cada rincón de Albacete late ese espíritu, heredado de todos aquellos, que, con esfuerzo y humildad, forjaron lo que hoy somos.
Este 10 de noviembre, en el Teatro Circo, rendiremos homenaje a quienes representan lo mejor de nosotros: personas y entidades que, con su entrega y compromiso, hacen de Albacete una ciudad ejemplar. Y al hacerlo, recordamos que el progreso no es sólo cuestión de cifras o infraestructuras, sino también de valores: respeto, unión y amor por lo nuestro.
Como concejal del Ayuntamiento de Albacete, y sobre todo como albaceteña que ama profundamente esta tierra, me emociona ver cómo nuestra ciudad sigue creciendo sin perder su alma. Me siento orgullosa de formar parte de una generación que mira al futuro con esperanza, pero que no olvida de dónde viene. Albacete tiene historia, tiene presente y tiene, sin duda, un futuro brillante si se trabaja por ella con compromiso.
Que este Día de Albacete nos sirva para reafirmar nuestro orgullo y renovar nuestra ilusión por seguir construyendo, juntos, una ciudad mejor.
Porque Albacete no solo se celebra: se vive, se siente y se defiende.
¡Viva Albacete!
Lorena González Vidal. Portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Albacete.





