El presidente del Grupo Parlamentario VOX en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Moreno, ha lamentado que el Partido Popular y el Partido Socialista hayan rechazado la enmienda presentada por su Grupo parlamentario para destinar 200 millones de euros, procedentes del gasto político superfluo y prescindible, a los afectados por la DANA en los 84 municipios afectados por la gota fría.
Moreno ha denunciado que “las ayudas aprobadas por el bipartidismo son insuficientes, ya que únicamente se ha ampliado el fondo de contingencia en cinco millones de euros, una cifra que está muy lejos de cubrir las necesidades reales de los damnificados, claramente cuantificables”. En este sentido, el presidente parlamentario de VOX en las Cortes ha subrayado que “los afectados por la DANA necesitan soluciones reales y urgentes, no parches insuficientes que no llegan a resolver los problemas que enfrentan”.
David Moreno ha criticado duramente los pactos entre PSOE y PP que, según él, “blindan sus privilegios a costa de los fondos públicos y del ahorro de los contribuyentes”. Ha señalado que mientras estos partidos se aseguran mantener sus beneficios, “las verdaderas necesidades de los castellanomanchegos siguen quedando desatendidas”.
Desde VOX, Moreno ha reiterado el compromiso de su Grupo parlamentario con la gestión eficiente de los recursos públicos y con la defensa de las necesidades prioritarias de las familias. “No vamos a dejar de exigir que el dinero de los castellanomanchegos se destine a lo que realmente importa y no podemos aceptar que Page les dé menos de lo que necesitan y merecen y dentro de unos meses Partido Socialista y Partido Popular se darán cuenta de que la cantidad asignada es insuficiente y de que VOX tenía razón”.
Finalmente, Moreno ha recriminado que con estos presupuestos para el 2025 se recortan 70 millones de euros en Sanidad mientras que García-Page aumenta el gasto de su gabinete de Presidencia superando los 20 millones de euros, y que los castellanomanchegos comenzarán el año con un nuevo impuestazo regional aprobado por García-Page por el que las familias y las empresas tendrán que pagar más por el recibo del agua.




