El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Reus ha mostrado su preocupación tras conocerse los últimos datos demográficos que sitúan a la ciudad por encima de los 115.000 habitantes, con previsiones de alcanzar los 150.000 antes de 2045. Desde la formación consideran que este crecimiento, lejos de ser un éxito, está generando una presión creciente sobre los servicios públicos y la calidad de vida de los vecinos.
En este contexto, desde VOX han señalado que la comunidad marroquí representa cerca del 40% de la población extranjera en Reus, siendo con diferencia la principal nacionalidad, lo que, a su juicio, refleja la magnitud del cambio demográfico que está experimentando la ciudad.
El portavoz del Grupo Municipal, Javier Vaquero, ha señalado que “el problema no es crecer, sino hacerlo sin planificación, sin límites y sin pensar primero en los vecinos que ya viven aquí”, criticando que el gobierno municipal presente estas cifras de población como un logro mientras “muchos barrios sufren dificultades reales en el acceso a la vivienda, saturación de servicios y una sensación creciente de inseguridad”.
En este sentido, Vaquero ha advertido de que “el Ayuntamiento habla de futuro, pero los reusenses viven problemas muy presentes, como alquileres disparados, listas de espera, aulas tensionadas o una mayor suciedad en las calles”, insistiendo en que la prioridad debe ser garantizar unas condiciones dignas para los residentes actuales antes de plantear nuevos crecimientos.
Desde VOX Reus también se ha reclamado mayor transparencia sobre el impacto real del aumento de población en las cuentas municipales, los servicios sociales y la capacidad de atención sanitaria y educativa, señalando que “no se puede seguir fomentando un modelo basado en crecimiento demográfico constante mientras no se garantice vivienda asequible, empleo estable y orden en el espacio público”.
Asimismo, la formación ha exigido priorizar a los vecinos de Reus en el acceso a los recursos municipales, así como reforzar las políticas de seguridad, civismo y control del padrón, defendiendo que “los ciudadanos de Reus no pueden convertirse en ciudadanos de segunda en su propia ciudad”.
Finalmente, Vaquero ha concluido que “Reus necesita gestión seria, no propaganda”, subrayando que “antes de hablar de llegar a 150.000 habitantes, deberían explicar cómo van a garantizar que la ciudad siga siendo habitable”.





