VOX denuncia que el Comité Ético de Salou fue nombrado a dedo por Granados

Anabel Rodríguez: "La ética de Granados es nombrar comités que le avalan hasta cuando vierte comentarios sexistas en los plenos"

VOX ha denunciado la falta de credibilidad e independencia del actual Comité de Ética del Ayuntamiento de Salou y ha exigido al Gobierno de Pere Granados que dé explicaciones sobre su composición, funcionamiento y retribuciones, después de que nuevas informaciones hayan vuelto a poner en cuestión un órgano que, a juicio de la formación, “hace tiempo que dejó de ofrecer garantías de imparcialidad”.

La portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Salou, Ana Belén Rodríguez, ha afirmado que “un comité elegido a dedo por el Gobierno municipal no puede dar lecciones de ética ni de transparencia a nadie” y ha advertido de que “cuando quienes tienen que fiscalizar la integridad de una institución dependen de quienes gobiernan, la credibilidad del sistema queda seriamente dañada”.

VOX recuerda que las dudas sobre este órgano no nacen ahora. Rodríguez ha señalado que el Comité de Ética ya tuvo que pronunciarse sobre una denuncia presentada por un tercero por unos comentarios de Pere Granados hacia ella considerados de carácter sexista y ha criticado que “cuando el señalado es el alcalde, siempre parece encontrarse una salida para que aquí no pase nada”.

Para Rodríguez, “la ética no puede funcionar con dos varas de medir: una para proteger al Gobierno y otra para señalar a quienes le incomodan”. La portavoz ha añadido que “si Pere Granados quiere presumir de transparencia, lo primero que tiene que hacer es garantizar que los órganos que deben controlarlo sean realmente independientes y no estén formados por personas escogidas desde arriba”.

Por su parte, el concejal de VOX Paul Daniel Axinte ha recordado que también fue objeto de una denuncia tramitada a través del Canal Ético municipal que finalmente terminó archivada. Axinte ha denunciado que “han intentado utilizar todos los mecanismos creados para proteger la integridad institucional como una herramienta más contra VOX”.

El concejal ha asegurado que “lo más significativo es que ni siquiera un comité cuyos miembros han sido designados de esta manera pudo sostener una denuncia que no se aguantaba por ningún lado y que terminó archivada”.

Axinte ha añadido que “el Canal Ético no puede convertirse en un buzón para intentar desgastar políticamente a quienes fiscalizamos al Gobierno” y ha advertido de que “cuando se pervierte una herramienta concebida para proteger la institución, no solo se perjudica al denunciado injustamente, sino que se destruye la confianza de los vecinos en todo el sistema”.

Las críticas de VOX se producen después de que CCOO, USOC-UGT, CATAC y CSIF hayan cuestionado públicamente la forma en la que fueron escogidos los integrantes del Comité de Ética y las retribuciones que perciben. Según estas organizaciones, los cuatro miembros habrían sido designados directamente sin abrir un procedimiento para que el conjunto de empleados municipales pudiera optar a formar parte del órgano.

Los sindicatos también denuncian el pago de dietas por reuniones que, según afirman, se celebran dentro de la propia jornada laboral, una situación que han calificado como “cobramientos dobles”. Para VOX, estas nuevas denuncias “no hacen más que aumentar las dudas sobre un órgano que debería ser precisamente ejemplo de transparencia, independencia y buen gobierno”.

Axinte ha señalado que “ahora sabemos que no solo existen dudas sobre cómo actúa este comité, sino también sobre cómo se ha elegido a sus miembros y cómo se les paga”. A su juicio, “Pere Granados tiene que explicar por qué un órgano llamado a fiscalizar la ética municipal está rodeado de tantas dudas precisamente sobre su propia ética y su independencia”.

VOX exige al Gobierno municipal que haga públicos los criterios utilizados para seleccionar a los miembros del Comité de Ética, las cantidades abonadas en concepto de dietas, los horarios en los que se celebran las reuniones y las garantías de independencia existentes frente al propio equipo de gobierno.

Rodríguez ha concluido afirmando que “Salou no necesita un Comité de Ética de escaparate, diseñado desde el despacho del Gobierno y utilizado cuando conviene. Necesita controles independientes, transparencia real y las mismas reglas para todos”.