Buxadé: “Los 104.000 despidos en la automoción son el resultado de las políticas de la Comisión Europea”

La UE arrastra una peligrosa dependencia de terceros países como China, que concentra ya más del 90% de la producción mundial de baterías para vehículos eléctricos

El jefe de la Delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha denunciado este martes en el Pleno que las políticas impulsadas por la Comisión Europea han llevado a la industria europea de la automoción a una grave crisis de competitividad, provocando el cierre de empresas y 104.000 despidos en los dos últimos años.

Durante el debate sobre las medidas urgentes para reforzar la competitividad y proteger el empleo de calidad en el sector de la automoción, Buxadé ha criticado que Bruselas lleve años imponiendo una agenda climática basada en la descarbonización, la transición ecológica y unos objetivos de emisiones que, a su juicio, han debilitado uno de los principales motores industriales de Europa.

El eurodiputado ha recordado que Europa lideró durante décadas la industria mundial del automóvil gracias a su capacidad de innovación, desarrollo tecnológico y producción industrial, generando empleo, riqueza y una sólida clase media. Sin embargo, ha denunciado que las decisiones adoptadas por la Comisión durante la pasada legislatura han acabado con esa ventaja competitiva.

Asimismo, Buxadé ha advertido de que la Unión Europea ha favorecido una peligrosa dependencia de terceros países. En este sentido, ha señalado que China concentra ya más del 90 % de la producción mundial de baterías para vehículos eléctricos y ha alertado de que fabricantes chinos están trasladando parte de su producción a Marruecos y Turquía para acceder al mercado europeo en condiciones más favorables.

El jefe de la Delegación de VOX ha denunciado que, mientras Bruselas mantiene su estrategia regulatoria, la producción automovilística continúa cayendo y el sector acumula 104.000 despidos en los dos últimos años, una situación que ha atribuido directamente a las políticas impulsadas por la Comisión Europea.

Finalmente, Buxadé ha reclamado que los responsables de estas decisiones asuman las consecuencias políticas del deterioro sufrido por la industria europea de la automoción y del empleo asociado a uno de los sectores estratégicos de la economía europea.