Los partidos que integran el grupo Patriotas por Europa, al que pertenece VOX, han comparecido hoy en el Parlamento Europeo para denunciar, más unidos que nunca, la política de regularización masiva de inmigrantes ilegales impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, una decisión que pone en riesgo el espacio Schengen, debilita las fronteras europeas y tiene consecuencias directas para toda la Unión Europea.
El debate, titulado “La política de regularización a gran escala de España y su impacto en el espacio Schengen y en la política migratoria de la UE”, ha sido llevado a este pleno por VOX tras una ofensiva política a nivel europeo contra Sánchez, pese a las reticencias y negativas previas del Partido Popular, incluidas las producidas en la Comisión de Libertades Civiles. La presión política de VOX ha forzado a que Europa debata hoy una decisión que el bipartidismo pretendía silenciar.
La vicepresidenta del grupo Patriotas por Europa y miembro de Fidesz la húngara Kinga Gal ha sido muy clara con respecto al gobierno de Pedro Sánchez: «Habría que imponer sanciones al régimen, al gobierno de Sánchez, porque ese gobierno no tiene en cuenta los derechos y necesidades en materia de seguridad de Europa.»
Desde VOX el eurodiputado Jorge Buxadé ha señalado que Pedro Sánchez «es un peligro para toda Europa» al impulsar «la inmigración masiva y descontrolada», que ha definido como «un peligro existencial para Europa». Buxadé ha denunciado que el Gobierno «no sabe si son medio millón o un millón, pero les da igual», y ha advertido de que esta política provocará que «colapsarán los servicios sanitarios, absorberán las ayudas sociales, el precio de la vivienda irá a la alza y a la baja la calidad del sistema educativo».
En la misma línea, el eurodiputado de VOX Hermann Tertsch ha afirmado que «la regularización de Sánchez es una auténtica barbaridad, y es un atentado contra la nación española», y ha asegurado que el presidente «acosado por la corrupción… es hoy capaz de todo para no perder el poder». Según Tertsch, «Sánchez necesita votantes» y su plan «es un crimen contra España, cuyos servicios y bienestar han colapsado ya precisamente por esta inmigración».
Desde Francia, el eurodiputado Fabrice Leggeri (Rassemblement National) ha advertido de que «la regularización masiva no es un detalle técnico» sino «una bomba política para toda Europa», ya que «regularizar a cientos de miles de inmigrantes es enviar un mensaje claro a África y Oriente Medio: podéis entrar de forma ilegal, Europa os va a regularizar el día de mañana». Asimismo, ha denunciado que «la izquierda ha hecho de la inmigración ilegal un modelo económico e ideológico».
La eurodiputada griega Afroditi Latinopoulou (Foní Logikís) ha denunciado que «500.000 inmigrantes irregulares… medio millón de invasores han sido legalizados», advirtiendo de que «los gobiernos de izquierda son la pesadilla de Europa» porque «están desesperados por encontrar nuevos votantes».
El eurodiputado checo Jaroslav Bžoch (ANO) ha señalado que la regularización masiva «será un imán para atraer más inmigrantes ilegales» y «muestra que vale la pena romper las reglas», alertando de las consecuencias que esta decisión ha tenido para la confianza entre Estados miembros.
Por su parte, la eurodiputada húngara Enikő Győri (Fidesz) ha criticado que «Pedro Sánchez es la encarnación de una ambición de poder desvergonzada» y ha denunciado que el Gobierno español «regulariza cientos de miles de migrantes ilegales» sin exigir requisitos básicos. Győri ha preguntado además: «¿Qué es esto si no es un doble rasero?».
El eurodiputado italiano Paolo Borchia (Lega) ha recordado que «dos terceras partes de los europeos están preocupados por la inmigración sin controles», mientras que su compañera Susanna Ceccardi (Lega) ha advertido de que «una suplantación cultural, una sustitución de población… es lo que se está haciendo», y ha defendido el derecho de los europeos a denunciar esta realidad.
Los eurodiputados de Patriotas por Europa han coincidido con VOX en que la política de regularización a gran escala impulsada por Pedro Sánchez ha debilitado las fronteras exteriores, ha incentivado la inmigración ilegal, ha puesto en riesgo la seguridad y la cohesión social y ha socavado los fundamentos del proyecto europeo.
Por ello, han reclamado una política migratoria común basada en fronteras seguras, expulsiones efectivas, respeto al Estado de Derecho y defensa de la soberanía de las naciones europeas, y han advertido de que Europa no puede sobrevivir a más experimentos ideológicos impuestos desde los gobiernos de izquierda.




