VOX alerta sobre los riesgos sanitarios de la carne contaminada procedente de Brasil en el marco del acuerdo UE-Mercosur

La eurodiputada Mireia Borrás registra una batería de iniciativas ante la Comisión Europea exigiendo transparencia sobre los controles sanitarios en frontera y el volumen real de productos no conformes que entran en la UE

El 12 de mayo de 2026, el Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos (Comité PAFF) de la Unión Europea votó a favor de prohibir las importaciones de carne bovina, aves de corral, huevos, miel, pescado y otros productos de origen animal procedentes de Brasil. El motivo: Brasil no garantiza el cumplimiento de las normas sanitarias europeas sobre el uso de antimicrobianos para estimular el crecimiento del ganado, ni evita el empleo de sustancias prohibidas como el estradiol.

Sin embargo, la Comisión Europea ha optado por retrasar la entrada en vigor de la prohibición hasta el 3 de septiembre de 2026, permitiendo que los productos potencialmente contaminados continúen llegando a los mercados europeos durante meses. Esta decisión resulta aún más preocupante si se tiene en cuenta que el acuerdo comercial UE-Mercosur entró en vigor provisionalmente el 1 de mayo de 2026. Es decir, tan solo 11 días después de su entrada en vigor provisional, la UE ya tenía que reconocer que Brasil incumple las normas sanitarias que ese mismo acuerdo debería garantizar.
Según datos del Ministerio de Agricultura español, las importaciones de carne de vacuno congelada procedente de Brasil se han disparado un 153% en tres años: de 27 millones de euros en 2023 a más de 68 millones en 2025.

El acuerdo del PP y del PSOE que nadie frenó

El acuerdo UE-Mercosur no ha caído del cielo. Es el resultado de décadas de negociaciones impulsadas y respaldadas activamente tanto por el Partido Popular como por el PSOE, los dos partidos que han gobernado España de forma alternada y que en Bruselas han votado sistemáticamente a favor de su avance. Ni las protestas del campo español, ni las advertencias sobre la doble vara de medir en materia sanitaria, ni las alertas alimentarias reiteradas lograron que ninguno de los dos cambiara de posición. El acuerdo siguió adelante.

VOX fue la única fuerza política que advirtió desde el principio que abrir el mercado europeo a productos que no cumplen los estándares europeos era un error que pagarían los agricultores y los consumidores. Los hechos les dan la razón: tan solo once días después de la entrada en vigor provisional del acuerdo, la propia UE tuvo que reconocer que Brasil no cumple las normas que ese mismo tratado debería exigir.

La batería de iniciativas de Mireia Borrás ante la Comisión Europea

La eurodiputada de VOX Mireia Borrás ha registrado una batería de iniciativas parlamentarias ante la Comisión Europea para exigir respuestas concretas sobre tres cuestiones fundamentales:

  • Riesgo sanitario inmediato: dado que la prohibición no será efectiva hasta el 3 de septiembre de 2026, ¿considera la Comisión que existe actualmente un riesgo para la salud de los consumidores europeos?
  • Controles en frontera: ¿Qué porcentaje de las importaciones procedentes de países del Mercosur está siendo sometido actualmente a controles físicos y analíticos en frontera?
  • Volumen de productos no conformes no detectados: si con el reducido porcentaje de controles actualmente efectuados ya se han detectado incumplimientos graves, ¿qué estimación realiza la Comisión sobre el volumen de productos no conformes que podrían estar entrando en la UE sin ser detectados?

La situación pone de manifiesto una contradicción flagrante en la política de la Comisión Europea: mientras los ganaderos europeos están obligados a cumplir unas de las normas sanitarias y medioambientales más estrictas del mundo, la UE firma acuerdos comerciales que abren la puerta a productos que no cumplen esos mismos estándares. El acuerdo UE-Mercosur, lejos de garantizar la reciprocidad en las condiciones de producción, supone una competencia desleal que pone en riesgo tanto la salud de los consumidores como la viabilidad del sector ganadero europeo.

VOX Europa recuerda que en el primer cuatrimestre de 2026 ya se registraron 83 alertas alimentarias procedentes de países del Mercosur, una cifra que evidencia que los controles actuales son claramente insuficientes.