En la Plaza de Luxemburgo de Bruselas, a las puertas del Parlamento Europeo, se han reunido a mediodía representantes de la delegación de VOX en Europa, así como miembros de diferentes partidos europeos y asociaciones pro-vida. El objetivo era denunciar el informe que se votará en el próximo Pleno: el del checo Pedrag Matić.
Entre otros trabajadores, representantes y activistas pro-vida, han acudido los Eurodiputados de VOX Hermann Tertsch y Margarita de la Pisa, quien ha ensalzado “el milagro de la fertilidad, la maravilla de la maternidad, la alegría de una nueva vida y el calor de la familia”.
Este informe busca imponer el aborto bajo el eufemismo de “salud sexual y reproductiva” a todos los Estados Miembros, invadiendo su soberanía nacional, y considerarlo un nuevo “derecho humano”. De esta forma, los profesionales sanitarios se verán privados de su derecho a la objeción de conciencia y obligados a practicarlo, las madres sin alternativas, información, ni apoyo, y los gobiernos nacionales invadidos en competencias que les pertenecen exclusivamente, como educación o sanidad.
Esta tarde se votará una moción del grupo europeo de VOX, ECR, que busca declarar este informe como “inadmisible” y evitar que sea siquiera sometido a votación, al considerarlo ilegal y contrario a los Tratados de la Unión. De no lograrse este propósito, las siguientes opciones de tumbarlo pasarán porque sea rechazada su votación en el Pleno, o aprobada la resolución alternativa también presentada por ECR Group, que excluye el aborto de la lista de “derechos humanos”.
Todas las opciones pasan por convencer a diputados de otros grupos, especialmente del Partido Popular Europeo, para que sumen sus votos a la causa de la vida y frenen este inhumano informe. No parece claro, pues por el momento están divididos y no se han pronunciado de forma unánime y oficial.




