Sánchez convierte a España en un país irrelevante en la UE

El presidente del Gobierno acude a la primera Cumbre Europea presencial tras la epidemia del coronavirus.

En ella se van a tratar temas como la aprobación del Marco Presupuestario de la Unión para el periodo comprendido entre 2021 y 2027 o la dotación y las condiciones del Fondo de Recuperación europeo.

La propuesta de la Comisión Europea ronda los 750.000 millones de euros de dotación, sin embargo, la última palabra la tienen los Estados.

En las últimas semanas el presidente del Gobierno ha realizado una gira que le ha llevado a entrevistarse con el presidente de la República Francesa, Enmanuel Macron, el presidente del Gobierno portugués, Antonio Costa, o los primeros ministros sueco y holandés (Stefan Löfven y Mark Rutte).

De manera paralela a los viajes de Sánchez, Santiago Abascal ha señalado que, con su actitud, el presidente del Gobierno está llevando a nuestro país a la irrelevancia política internacional y, con su política económica consistente en arruinar y desproteger a nuestro campo y al resto de los sectores productivos españoles, no hace sino aumentar la desconfianza del resto de países europeos.

VOX ha demostrado en reiteradas ocasiones su compromiso con el mundo rural, apoyando en su programa electoral y también a través de iniciativas parlamentarias a medida que entraba en las instituciones, las demandas de los agricultores y del sector primario en general. En ese sentido, Santiago Abascal fue el único líder político en acercarse a las manifestaciones que, con anterioridad a la pandemia, se fueron sucediendo desde que los agricultores de Don Benito expresaron su descontento por primera vez en este año.

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Además, el presidente de VOX no ha sido la única autoridad del partido en pronunciarse sobre el abandono de Sánchez a la gente del campo. El jefe de la delegación europea de VOX y vicepresidente, Jorge Buxadé, también ha expresado su solidaridad con el mundo rural y ha acusado a Sánchez de abstenerse de defender los intereses españoles frente a las élites «urbanitas y globalistas» de Bruselas.