Sánchez retrocede y se olvida de los padres: falta de ayudas y conciliación en la vuelta a clase

El descontrol y la falta de previsión del Ejecutivo, especialmente de Sánchez y del ministro de Universidades, Manuel Castells, agravan la vuelta a las aulas y, por extensión, la conciliación de los padres.

Si bien la pasada semana tuvieron lugar una serie de declaraciones que dejaban entrever la posibilidad de que el Gobierno estudiara conceder una baja laboral para aquellos padres cuyos hijos tuvieran que guardar cuarentena por un caso cercano de Covid-19, Sánchez ha obviado esta posibilidad durante una entrevista que ha tenido lugar este lunes en TVE, donde solo ha mencionado una baja para aquellos padres cuyos hijos hayan dado positivo en una PCR.

Se trata de un paso más de un Gobierno que se ha arrogado la defensa de los trabajadores, pero solo en campaña, porque como pudimos ver, la reincorporación a las aulas no ha sido el único cabo suelto de la última semana. El sector turístico también sufrió un abandono por parte del Ejecutivo, pues las ayudas destinadas a aminorar las pérdidas apenas cubrían un 4,2% de las mismas, siendo uno de los países que menos dinero ha destinado, incluso por detrás de Francia, cuyo turismo representa un menor peso en el PIB (7%) si lo comparamos con el nuestro (12%).

La caótica situación en las aulas parece no encontrar solución en ninguno de los 23 ministerios que Sánchez desplegó en su día para crear una completa red de personas, entre las que destacan los más de 770 asesores de los que dispone.

La actitud de Manuel Castells, ministro de Universidades, tampoco ha ayudado en la gestión, pues sus apariciones públicas en los últimos meses han brillado por su ausencia y su falta de planes para una situación que debió estar lista y planificada hace meses.

El Gobierno Sánchez e Iglesias, que llegó al poder a través de vagas promesas que pretendían apropiarse de la representatividad de los trabajadores, vuelve a abandonar a los padres que tendrán que trabajar y conciliar el cuidado de los hijos que han de guardar cuarentena, algo que se antoja muy común en uno de los países con más contagios de Europa.