LA VERDAD DE LA HISTORIA APROBADA POR DECRETO

Artículo publicado en DIARIO DE LEÓN el 10 de marzo

 

No es nuevo decir que la Historia Medieval de España ha sido  manipulada para desprestigiar al Reino de León y ensalzar al Reino de Castilla. En este primer artículo, seguirán otros, voy a intentar demostrarlo. Empezaré por los datos de la  Batalla de las Navas de Tolosa,  año 1212. Sobre esta batalla se ha escrito mucho y casi todo mentira. Dicen los historiadores que fue una batalla de Castilla contra los  almohades. La verdad es que fue una Cruzada   convocada por el Papa Inocencio III similar a las convocadas para recuperar Tierra Santa que estaba en poder de los musulmanes. Muchos historiadores reprochan al Reino de León porque dicen que no acudió a esa batalla. La verdad es bien diferente: Alfonso VIII de Castilla envió una carta a todos los Reinos españoles pidiendo ayuda para la Cruzada. El Rey Alfonso IX de León  también recibió esa carta. Alfonso IX había convocado el año 1188 el primer Parlamento Democrático del mundo y en ese Parlamento, Alfonso IX se vio despojado del poder para declarar  guerra alguna, siendo una potestad del nuevo Parlamento. Alfonso IX convoca al Parlamento e informa de la carta recibida de Castilla. El Parlamento aprueba la ayuda a la Cruzada, poniendo como condición que Castilla cumpla primero el Tratado de Tordehumos por el que Castilla, en presencia del enviado del Papa, había prometido devolver a León los castillos y las plazas leonesas que ocupaba indebidamente (así lo cuenta el Tudense). A esta petición del Parlamento de León, Alfonso VIII ni se dignó contestar. Sin embargo el Rey de León, conocedor del peligro que representaban los almohades y la debilidad militar de Castilla, pidió voluntarios dispuestos a ayudar a la Cruzada para evitar males mayores. No se conoce el número de voluntarios, pero se supone que fueron muchos ya que incluso se alistaron voluntarios portugueses y porque el dirigente de esas fuerzas voluntarias fue el Infante Sancho, hermano de Alfonso IX.

Lo más escandaloso de esta batalla son los datos que aparecen en la mayoría de las Historias de España. Algunos han dicho que la Batalla de las Navas de Tolosa ha sido la más importante desde la Prehistoria hasta la Segunda Guerra Mundial. Otros han comparado esta batalla con la Batalla de Stalingrado donde murieron más de 500.000 alemanes. Dos son los autores de los datos de la batalla. Uno es Rodrigo Jiménez de Rada, el mayor farsante de los historiadores españoles. D. Rodrigo escribió una obra titulada “De Rebus Hispaniae”. Esta historia comprende la Historia de España desde la llegada de los romanos a España  hasta su propia época. En esa historia no aparece nada referente al Reino de León. Los datos de D. Rodrigo sobre la batalla son los siguientes: 200.000 almohades muertos y 25 cristianos muertos. El otro autor fue el Rey Alfonso VIII que, en una carta enviada al Papa Inocencio III, dio los siguientes datos: 100.000 musulmanes muertos y 185.000 musulmanes a caballo prisioneros. Los cristianos muertos fueron 25 ó 30, Si el número de musulmanes en la batalla fuera cierto, no es que hubieran arrasado España, hubieran arrasado toda Europa. Los datos aportados por ambos personajes son imposibles. Estas dos pruebas lo demuestran. La totalidad de los historiadores admiten que el mayor poder militar musulmán en la Reconquista lo tuvo el Califa Abd-al-Rhaman III. Este Califa, harto de las victorias del Rey Ramiro II de León, atacó a León en Simancas con  un ejército de 100.000 hombres, el mayor ejército musulmán de toda la Reconquista.  Así lo cuentan las crónicas cristianas y musulmanas. El año 1571 sucedió la Batalla de Lepanto. En esta batalla contra los turcos intervino la llamada “Liga Santa” compuesta por el Reino de España, (el más poderoso del mundo en ese momento) Venecia, Génova, Ducado de Saboya, Estados Pontificios y la Orden de Malta. Entre todos reunieron 210 galeras  y 55.000 hombres. Entre los soldados de la Liga Santa se encontraba Miguel de Cervantes que calificó esta batalla como “la más memorable que vieron los siglos ni se espera ver en los siglos venideros”.  Los almohades procedían de África, que entraron en España en ayuda de los musulmanes de la península.  ¿Quién trasportó a esos cuatrocientos o quinientos mil hombres desde África hasta España? ¿Cuántas galeras necesitaron? ¿Quién  tenía tantas galeras? Las crónicas cristianas y musulmanas de la época dan relativa importancia a esa batalla.

La manipulación de la Historia Medieval de España continúa al día de hoy. Varios medios de comunicación han publicado la siguiente noticia: el PSOE ha presentado en el Congreso de los Diputados una Reforma de la ley de la Memoria Histórica que pretende aprobar por Decreto una versión única de la Historia y un castigo judicial de cárcel a todo español que pretenda disentir de esa versión. La reforma será aprobada por los izquierdistas y por Ciudadanos que ya ha anunciado que apoyará la reforma y la abstención del PP. En la reforma va a figurar que hablar bien del franquismo o mal de la República será un delito castigado con hasta cuatro años de cárcel.

Una vez aprobada la nueva ley, se formará un Comité de Expertos con miembros de la izquierda radical, acompañados por dos observadores internacionales elegidos por ellos mismos. El Comité de Expertos implantará una versión de la Historia que se convertirá en oficial como “única verdad” La formación del Comité de Expertos en busca de la verdad es una idea plausible. Lo que no es plausible es que ese Comité lo formen políticos maestros en el arte de la mentira. En España hay mucha documentación sobre los hechos ocurridos antes, durante y después de la guerra civil y muchos historiadores conocedores de la verdad, capacitados para formar ese Comité de Expertos. No se puede admitir que ese Comité lo formen políticos ignorantes como los que dicen que la familia es predemocrática; que el derecho a la vida es predemocrático; que nuestros valores y nuestras raíces históricas cristianas son predemocráticas; que todo eso hay que eliminarlo para que no nos pase como a los árboles, que se le han secado las raíces. Considerarán al catolicismo como su principal enemigo. Algunos ya lo han anunciado: “arderéis como en el 36”, “en el 36 matamos a pocos curas y quemamos pocas iglesias”. La nueva ley será peor aún que la Historia de Rodrigo Jiménez de Rada. D. Rodrigo dividió a los ciudadanos en buenos, los castellanos, y en desaparecidos, los leoneses. El Comité de Expertos los dividirá en buenos, los comunistas y en malos, todos los que piensen diferente. Será la mentira hecha verdad por decreto, será el festival del disparate como dijo Joan Manuel Serrat en referencia al problema de Cataluña.